Wines and the City

Volare

“Good morninf ladies and gentleman”- Estoy cansada de escuchar en sueños las mismas palabras, de las birras y las chips en los aeropuertos escribiendo artículos. De mis manos que apestan de la última colonia del Tierry Mugler, mi cuello de la Yves Sain Laurent y, en alguna parte de mi brazo, la nueva de Givenchy. No sé si es peor mi perfumado cupaje o el aroma (por no llamarlo peste) del que tengo al lado. No quiero que vea que soy española o me va a hablar, así que saco el USA Today para despistar. Con lo pequeños, incómodos, ruidosos y desagradables que se han vuelto los aviones entiendo que la gente esté nerviosa . Cobrad un poquito más pero tratad a la gente sin humillaciones. ¡Y qué guay que Vueling hace Barcelona-Bordeaux! Please, fasten your seat belt. Porque hacer publicidad en un vuelo, hacer pasar a la gente por el aro, perdón quería decir, comprobar las medidas de las maletas, no pone de superbuehumor. Que suerte que este vuelo voy con Easy Jet, tomándome un prosecco Zonin, con mi sol al lado. Y suena una canción: volare, ohhh, cantare, ohhhhhh. Me gustan los vuelos que nos acerca, odio los vuelos que nos alejan. Y tú siempre me haces volar.

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