Wines and the City

Segundas rebajas

Siempre hay una prenda preciosa, espectacular, que no entiendes como puede ser que aún nadie la haya comprado. Te sientes afortunada, más lista que las demás al poder tener un vestido de supermarca a precio de saldo. Luego miras con atención y ves que tiene una talla surrealista (o 32 o 48). Otras, aunque sea tu talla,  te lo pruebas y realmente queda mal, por muy bonita que sea. Y otras, simplemente, te das cuenta que aunque esté mucho más barato, ni aún así, vale la pena. Con los hombres a veces pasa igual. Conoces a ese hombre que pasa la treintena, guapísimo, gracioso, rico y culto y te preguntas cómo puede ser que esté aún soltero. Te sientes afortunada, más lista que las demás, como si hubieras descubierto algo precioso cuando empiezan las segundas rebajas. Luego empiezas a salir con él y ves que no da la talla. Te da igual, calidad precio sigue siendo una ganga. No os acopláis pero visto lo que hay en el mercado decides darle una nueva oportunidad. Así te das cuenta que no has sido la primera en verlo, si no que las otras han desechado la oferta porque precio-placer no salía a cuenta… Si un hombre soltero perfecto lo está a ciertas edades es por algo… Si un D&G sigue en el escaparate en agosto también… Un Cavalli perfecto al 70% a principios de septiembre que queda como la horna de un zapato es una leyenda urbana que nos hace soñar en encontrar ese hombre perfecto que no tenga tara y sin que te arruine la vida. Y los buenos vinos, nunca se rebajan…

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