Wines and the City

QUERIDA BOTRYTIS CINEREA…

Estimada podredumbre noble,

¡Como me gusta que llegues tú y no la gris, que es la que de verdad arruina las cosechas! Tú las dignificas. Consigues una gran concentración de azúcares y jugo y con tu álgida acidez nunca te haces pesada. Te coloreas como las monedas viejas y como las sabias personas sabes envejecer muy bien. Eres fiel a tus feudos: Sauternes, Tokay y Austria. En Sauternes tienes como súbditos al semillon y al sauvignon blanc y te recuerdan con admiración por tu trabajo en la añada 1959 y 1988. Allí, entre el río Garona y su afluente Ciron, tienes esa humedad que tanto necesitas para desarrollarte. Tu primer apellido es Yquem y de segundo De Fargues. En Tokaji prefieres codearte con la furmint y el muscat blanc y estos vinos te hacen tributo con los puttonyos. Estas cestas de 25 kg de sabrosas uvas que hacen subir el número de dulzor hasta llegar a tu etzencia. Supongo que cuando los griegos hablaban de la ambrosía tú ya estabas manipulando esos racimos. En Austria, tus vinos salen de bodegas casi de juguete (algunas no hacen más de 300 botellas). Allí sales etiquetada como Beerenauslese (BA) y Trockenbeenerauslese (TBA).

Podredumbre noble, eres una enfermedad muy consentida. Una enfermedad buena para los vinos que te gozan: eres como el roquefort del vino. Te reproduces justo al final de la maduración, cuando la película de la uva está más sensible. Tu nombre latino significa “ceniza” por el color grisáceo de tus esporas. Te tienen que recoger grano a grano y tus vendimias siempre deben ser altamente seleccionadas que se alarga durante semanas. Eres impredecible y muchos te desean aunque saben que por naturaleza no te pueden tener. Tu microclima debe ser siempre otoños calurosos, nieblas por las mañanas con vientos secantes y temperaturas altas durante el día, todo ello constante y sin lluvias, sino, te podrirías de verdad. No das rendimiento, así que sólo te pueden cortejar los que tengan dinero para mimarte. Dicen que de una cepa a veces tan solo eres capaz de dar una copa de vino. Ahora sí, este vino es siempre un elixir de densidad.

Tu perfume es inolvidable: miel, briocherie, fruta seca y exótica. Hueles a dátiles, higos, especies blancas y pasas. Regalarte es el mejor ramo de flores. Te llaman oro líquido. Tus parejas preferidas son las que contrastan tus notas, como el foie con sal y pimienta. Tu álgida acidez y tu dulzor equilibrada son los mejores atributos para tomar a una temperatura fresca aunque no fría. Tu maridaje de contraste con el foie me enseñó lo que era armonizar la comida con la bebida. Tu versatilidad te lleva a ser el mejor vino de postre cuando te combinas con cremas de albaricoque. Das a luz vinos únicos, longevos y licorosos. Gracias, contigo la vida es más dulce y el mundo del vino más mágico.

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