Para que no nos pase como Reebok

Multan a Reebok porque exagera con la publicidad de sus bambas. Por ello, aunque el vino va bien para la salud, no es recomendable presumir como si fuera un fármaco para gente que no lo toma se aficione a él. Uno le debe gustar el vino porque el vino es una bebida mágica, única, con mil matices, de un gran postgusto en el alma, no porque va bien para la salud. Para ello que vaya a una farmacia a pedir cápsulas de resveratrol. Eso de que “el vino es bueno para la salud” se debe decir entre comillas y no con ligereza. El vino tiene alcohol y, como el mismo nombre que se utiliza para definir la deidad griega del vino Dioniso, tiene una doble cara. La buena y la mala. La buena ya la sabéis. Nos dedicamos a ello y sabemos que va bien para el corazón, la digestión, que es historia de nuestro paisaje y cultura gastronómica. Pero cuando me llamaron para defender el vino (mi doctorado es sobre la cultura del vino) en un programa importante de la televisión delante de un médico sabía que iba a perder. Por suerte, cosas del directo, no se hizo el tema, porque con los estudios en la mesa y los problemas certificados de salud la única cosa que puedo hacer es seguir escribiendo para que la gente beba menos y mejor.
Los estudios científicos demuestran que es mejor tomar alcohol con una comida rica en grasos y que las proteínas y los hidratos de carbono asimilan el alcohol más lentamente que si el estómago está vacío. Depende de la edad del peso, de si se está tomando otras medicaciones. Un poco de alcohol nos va bien para relajarnos, pero con el tiempo puede hacer crecer el nivel de ansiedad. El alcohol puede modificar el ciclo del sueño. Tiene efectos sobre órganos vitales como el intestino donde segrega acidez, y cada vez que aumenta el grado de alcoholemia y reduce la secreción de pepsina (hormona digestiva), se irritan las paredes del mismo y aparece la diarrea. El páncreas, necesario para controlar el nivel de azúcar en la sangre, aumenta la producción de insulina. Después del chute de azúcar viene la depresión, los temblores los males de cabeza, los problemas de concentración. Por no hablar de lo que sufre el hígado
Sus parejas de baile más peligrosas son con el tabaco, las bebidas energéticas y las drogas. El vino no es droga es cultura pero no podemos olvidar que puede ser utilizado como tal, y que por tanto, no podemos eludir sus peligros. En mi iphone tengo un alcoholímetro que marca cuando puedo conducir o no dependiendo de mi peso corporal, mi condición de mujer, el número de copas y el tipo de alcohol que tomo y la cantidad de horas en que se produce la ingesta. No es agradable la foto en las botellas de vino donde hay una mujer embarazada, pero se debe recordar que existe el síndrome de alcoholismo fetal que puede provocar malformaciones al futuro bebé. Leo en el panfleto de Éduc Alcool que distribuye el gobierno de Canadá y veo que las mujeres que dan de mamar contienen un 10% de alcohol en la leche maternal. Las mujeres parece que no solo tenemos el cerebro más sensible a ser afectado por el alcohol, si no que el número de mujeres de veinte-treinta años que beben en una noche más de lo que debería beber una persona en toda la semana, asusta. Igual que un zapato no cambiará el hábito (y con ello la silueta), el hábito de beber con desmesura para paliar un mundo donde esa mujer no encuentra su horma de su zapato debe tomarse en serio. No se puede dejar caer de sus tacones a esas féminas que brindan para olvidar, en nombre de la dieta mediterránea. Las mismas que son capaces de gastarse dinero en tratamientos de hidratación facial y que se deshidratan y envejecen con cada trago de alcohol desesperado. Tenemos que ir con pies de plomo con decir las bondades del alcohol para que no nos pase como Reebok y podamos avanzar en las bondades del vino con paso seguro.

Comments

  1. Interesante artículo y muy buena reflexión,felicidades

  2. Hay que saber disfrutar del vino. Un bebedor de buenos caldos no suele ser un descerebrado que bebe como un odre sin fondo. Un bebedor de este tipo nunca justificará un consumo exagerado y desmedido, tan peligroso y perjudicial para la salud.

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