Crítico o no crítico

Criticar es definir, decía Nietzsche, pero mi pregunta es si cuando criticas te defines más a ti mismo o a la cosa o persona en si. En los vinos lo tengo claro, cuando analizas un vino das mucha información también de ti mismo. El otro día alguien me criticó por no mojarme en las catas y seguramente tiene razón. Pero es que soy así: siempre intento ver las cosas positivas. ¿Cobardía? Tal vez es que no me gusta que me juzguen a mi e intento disponer el imperativo kantiano “no hagas lo que no te gusta que te hagan” por doquier. Y tal vez en el vino nos hemos acostumbrado demasiado a puntuar. Mi debilidad es que soy una presumida y mi creencia es que criticar arruga, y también amarga el alma. ¿De qué sirve machacar un vino? El mejor desprecio es no hacer aprecio, dicen. Personalmente decidí no perder el tiempo con los vinos que no me gustan y utilizar mis letras para resaltar los que se lo merecen, y esa es mi criba. ¿De qué sirve que te digan lo que haces mal? Muchas veces para mejorar, pero depende el nivel de ánimos que estés, sólo para hundirte. En cada proyecto de vino hay demasiada pasión, esperanzas e ilusión para cargárselo en una mal artículo. Una visión ingenua, romántica  y poco práctica la mía para el consumidor que igual que mira las opiniones de la cartelera antes de ir al cine para ahorrarse tiempo, no le ahorro botellas mediocres. Soy una pésima crítica de vinos y lo reconozco. Por eso intento transmitir más la historia de la bodega, los maridajes del vino y las tendencias de las botellas que hacer una lista de los top 5. Soy incapaz responder a la pregunta ¿cuál es el mejor vino? y menos a la ¿cuál es tu vino preferido? Tal vez porque lo son todos o ninguno o simplemente porque no quiero casarme con nadie.

¿Y los demás periodistas del vino qué hacen? Yo os he hablado de lo que conozco: de cómo funciono yo. Los demás no lo sé. No sé si detrás de las críticas hay una batalla comercial. No quiero saber si hay venganzas personales. No me importa si hay intereses profesionales. Espero que no hayan presiones, aunque tampoco lo puedo asegurar. Tal vez sean parámetros gustativos subjetivos que cualificar. O simplemente opiniones personales expuestas a un lenguaje común que tiende a ser objetivo. Se tiene que tener estómago para decir a la cara lo que no nos gusta. Cuesta mucho decir las verdades y por ello la gente pierde las amistades. Hay personas que valen para ello y otras no. Un compañero el otro día me hizo estas tres preguntas: ¿se puede escribir de un vino que vendes? ¿se puede analizar un vino con el que colaboras? ¿se puede recomendar el vino que hace tu amigo? Conozco a pocos que no hagan una de esas tres cosas y aún así escriben de los vinos, pero no los juzgo, no creo que por ello dejen de ser peores profesionales. Y no soy yo la que tire la primera piedra porque tampoco estoy libre de culpa. Espero que nuestros críticos lleguen al nivel del periodismo anglosajón, donde los críticos cobran lo suficiente para poder ser objetivos.

Comments

  1. Interesantes reflexiones, y personalmente tras muchos críticos hay una batalla comercial. No debemos olvidar algo primordial, la cata es algo subjetivo donde tu olfateas una cosa e identificas jazmín yo madreselva, tu identificas grosellas y yo fresitas de bosque. Donde tu ves amarillo pajizo, yo amarillo con destellos anacarados. De todas formas como colofón, y desde el ambito de la cocina que lo traslado a los vinos, podría decir que algo a mi personalmente no me gusta, pero tirrar por tierra el trabajo de un vino o de un enólogo no lo haría nunca, hay mucho sudor en la frente de los demás y criticar a veces es muy fácil y cómodo.

    P.D.: no conocía tu blog, muy interesante. Felicidades!!!

  2. Gracias, Francesc por el comentario, tienes toda la razón, todo es subjetivo y el crítico también es discutible. Llevaba tiempo dándole vueltas a este artículo y al final salió así… Seguimos comentando vinos, no? Pues hasta el próximo post y ya nos contarás qué catas! un placer!

  3. Meri,

    Estic molt d’acord amb el que dius. Nosaltres, a els Envinats, sempre estem dient el mateix : només publiquem / opinem d’aquells vins que ens han agradat o que mereixen dir-ne coses positives. De la resta, senzillament, no en parlem.

    Això que comentes dels interessos particulars dels crítics professionals, és lògic i natural que passi. No es pot demanar l’objectivitat total a qui fa professió de la seva opinió, no ?

    És per això que gent com nosaltres que no som professionals, però sí molt aficionats, tenim un punt a favor : la nostra sinceritat és assegurada !

    Salutacions i felicitats pel teu bloc, el programa de ràdio i tot plegat !

  4. ok, merci per la informació!!! Seguirem als “envinats”
    petons de samsó!

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