Los últimos son los primeros

Parker ha hablado en boca de Jay Miller y así tenemos una lista más con la que obsesionarnos. Si es que somos un poco así. El Bulli empezó a ser el mejor del mundo cuando lo dijo la revista Magazine aunque los fieles feligreses de la Cala Montjoi ya hacía más de una década que lo aclamaban. Ahora que es medalla de plata, ¿va a ser menos bueno? Josep Roca me contestaba a mi felicitación por el cuarto puesto con su sabia calma y se centraba en su continuo esfuerzo y superación sin dejar que una buena nota se le suba a la cabeza. Y es que esto del podium de las puntuaciones es muy reductivo… Es una manera de objetivar lo subjetivo, una manera de clasificar y ordenar el mundo que no tiene que ser la verdadera, es solo una forma de hacer y de sentir. Con los vinos nos pasa lo mismo. Esos vinos que han tenido más de 95 ya por siempre estarán buenos, ya por siempre jamás nos sonaran. Bueno, nos sonaran a los profesionales porque a un 95% de los consumidores, los que compran de verdad ni les llega la información, ni les interesan, ni los probaran. A ellos no les interesa los vinos de los que hablamos los expertos; y en cuanto a difusores de la cultura del vino tendríamos que observar y responder a lo que la gente quiere. Aunque sabemos que las compras deberían hacerse en una tienda especializada la mayoría de los mortales no tienen tiempo (o no es su prioridad vital) y acaban (es)cogiendo el vino del supermercado. El otro día me puse a catar uno de los vinos más vendido de España, sobretodo en el extranjero: Sangre de Toro de Torres con su D.O. Catalunya. Hacía demasiado tiempo que no lo probaba. Tal vez solo lo hice una vez cuando recién cumplidos los dieciocho fui a un restaurante con un hombre que no sabía nada de vinos y, como no, era el único vino que le sonaba. (Por suerte, cambié de novio). No recuerdo que me disgustara demasiado entonces pero la verdad es que me ha sorprendido gratamente ahora. Sorprendido de qué, pues si la gente, que no es para nada tonta,  lo compra, es que vale la pena. Nunca será mi vino preferido, pero su relación calidad-precio es correcta y tiene las características que la masa busca. ¿Cuanto hace que no catamos un Carta Nevada, Coto o un Raimat Abadia? Está claro que la calidad o los diseños de Zara no se pueden comparar a los de Dolce&Gavanna pero lo que la gente lleva son los primeros, que se inspiran en la alta pasarela. Los profesionales hacemos catas de los vinos top, pero nos olvidamos de probar los vinos más vendidos que al final es lo que la gente toma. Está bien que sigamos buscando vinos diferentes, elogiando los que marcan tendencia y centrándonos en la alta calidad pero sin olvidar que los vinos más vendidos, lo son por alguna cosa y no sólo por la ignorancia de los consumidores. Tal vez les falta información pero saben lo que quiere. No seamos cortos de mira y nos nos olvidemos de recordar aquellos vinos que visten la mayoría de mesas aunque nunca consten en las clasificaciones.

Meritxell Falgueras

Speak Your Mind

*

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Política de cookies

Utilizamos cookies propias y de terceros, para realizar el análisis de la navegación de los usuarios. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

ACEPTAR
Aviso de cookies