D.O. Penedès
12.5%
5 estrelles
Subtilitat, no cridar i fer-se escoltar. De poques paraules i totes intel·ligents. Aquesta varietat parlar el llenguatge del bon gust. Pels famosos que us agraden els vins que “no rasquin” aquest negre us fascinarà per la seva carícia al paladar. Una varietat que en el massís del Garraf compleix 50 anys. La fermentació és espontànea, per agafar la força de la naturalesa amb els llevats silvestres, que sàviament saben el que els hi va bé. Criat en bótes de castanyer, es defineix lleuger, amb color molt suau i aromes varietals de notes minerals i de baies vermelles. Amb un gust net, de final refrescant i tocs de magrana. Un acompanyant molt versàtil per qualsevol situació. Des de les carns més suaus als peixos amb més suc. Pels que comencen en el món del vi i pels que ja han begut masses vins tànics i amb volum. Aquest vi procedent del Massís del Garraf amb una varietat autòctona però oblidada ens somriu a la copa per alegrar qualsevol àpat.
CATHEDRAL CITY VINTAGE 20 CON MERMELADA DE PIÑA CON CAVA RECAREDO GRAN RESERVA VERSUS JEREZ OLOROSO (G. BYASS ALFONSO)
Este cheddar tiene una maduración de veinte años. Para los que adoran el amargor del chocolate negro y los vinos con cuerpo. Tiene un gusto potente y una textura quebradiza. Un maridaje top para un queso top. El primero buscando las excelencias del espumoso envejecido con las levaduras con la acidez punzante del tipo Brut Nature y el carbónico que sigue para limpiar el graso del queso. La generosidad del Jérez-Xérès- Sherry, una denominación de origen española con inversiones inglesas, da lugar a la otra cara de la moneda. En vez de jugar con la textura conseguimos el casamiento de los aromas evolucionados de la parte líquida y sólida.
D.O. Manchuela
5.40 euros
3 estrelles
La denominació d’origen Manchuela és una de les zones vinícoles amb el més gran potencial i futur d’Espanya. I ha estat on Andrés Iniesta ha fet el seu millor gol. Aquesta iniciativa empresarial servirà per impulsar l’economia del seu poble natal, Fuentealbilla (Albacete), elaborant tant vins blans com negres, de curta i mitja criança. El resultat és un vi senzill però sincer, de varietats com el sauvignon blanc i la verdejo, ben elaborades que donen un vi ben plantat. Extravertit i divertit. Amb una gran anècdota. El cor de l’etiqueta està buit i és veu a l’interior: “la pasión va por dentro”. El missatge de l’ampolla va amb el nom del vi “corazón loco” i representa una manera juvenil de veure el món del vi. Fent les coses fàcils i amb una bona comunicació. Per brindar amb una bona amanida amb fruites tot mirant el joc del Barça!!!!
Primero de todo es ver la denominación de origen. La diferencia entre cava y champagne no es solo de precio (aunque ahora hay cavas a precio de champagne y viceversa). Corresponden a dos productos que se elaboran con el método tradicional (llamado también champagnoise) que corresponde a una segunda fermentación en botella. La diferencia entre uno y el otro es de terreno (por ello las denominaciones de origen distintas), de clima (el cava eminentemente mediterráneo y el champagne continental) y de variedades. Las variedades macabeu, xarel·lo y parellada son nuestras variedades autóctonas mientras en Francia son más típicas chardonnay, y las tintas pinot noit y pinot meunier. Por ello podemos encontrar en la etiqueta “Blanc de Noirs” que significa un espumoso blanco hecho con variedades tintas porque no se dejan la piel de la uva en contacto con el mosto. O “Blanc de Blancs” que significaría elaborado solo con variedades blancas. Las burbujas también pueden ser internacionales como el caso de los Sparkling Wines (llamados así en USA y Australia), los proseccos italianos o los Crémants en Francia. Podemos encontrar dos fechas. La primera es la de la añada o milléssimé, es decir cuando se ha recolectado la uva, y la otra que podemos encontrar en la contretiqueta es la fecha de degüelle, cuando se ha parado de hacer la crianza en botella. Reserva o Gran Reserva en el caso del cava corresponden a los 15- 30 meses respectivamente que tienen que estar reposando con las lías. En el caso de Brut Nature es cuando hay de 0 a 3 gr/litro en el azúcar de expedición; Brut hasta 15 y cuando vemos “Dulce” es con más de 50 gramos, pero no por ello es de menos calidad.
El vino puede verse alterado por la comida. Como una pareja chafada por la personalidad de su partner. Unas alcachofas harán que la boca tenga un post-gusto metálico. Por ello, es una pena desperdiciar buenos vinos con vinagretas (que al tener acético nos avinagraran el vino), con salsas picantes que nos destrozaran el paladar o con espárragos que nos distorsionaran el gusto. Los ajos, las cebollas, los apios e hinojos también son de los productos que pisan los pies del vino al bailar. Hay algunas comidas que no siguen el ritmo, como los frutos secos o el chocolate, con su personalidad amarga pueden hacer perder el equilibrio de los vinos. Luego están los que quieren mandar demasiado, como es el caso de los quesos. Con la sensación láctica, cualquier vino parece más suave. Por ello la dicha “que no te la den con queso” porque por muchas aristas que tenga el mosto fermentado con el ácido láctico se ve paliada. ¿Entonces que le ponemos a los quesos? El maridaje por contraste suele sorprender y gustar a la par. Un queso azul, que haría que cualquier vino pareciera salado, le da agilidad y lo hace menos agresivo. Haced la prueba y probad un roquefort con un vino tinto. Veréis como rápidamente cambiáis vuestra opinión sobre los vinos con azúcar residual. Los que por causa de una enfermedad, embarazo o por ser menores de edad también pueden jugar a enriquecer la combinación comida bebida. Por ejemplo con diferentes tipos de tés, infusiones hasta mostos de vinos. Lo que es imprescindible es una buena agua para hidratarnos durante la comida. Agua con carbónico para los vinos que les falta mineralidad y la natural más pura para no interferir en los vinos más sutiles. La cerveza es también un producto muy gastronómico con diferentes intensidades y materias primas. Las más ligeras como las de trigo con entrantes y las más tostadas o de alta fermentación con comidas más consistentes. Lo importante es que nadie se quede sin brindar, ni aunque sea con vino desalcoholizado.
Llegan nuestros invitados ¿qué les damos solo sacarles el abrigo? Un cava rosado brut o un champagne joven son una buena manera de empezar la celebración y sus alegres burbujas nos ayudaran a abrir el estómago. Hay también la moda de empezar con un cóctel tipo cosmopolitan, para ver la vida de color de rosa con unos snaks. Después para el marisco necesitaremos un vino blanco con una buena acidez y un aroma fresco y floral. Las denominaciones de origen Rías Baixas, Rueda y Penedès serán imprescindibles para los frutos del mar. Si hay algún plato de pasta agradeceremos un blanco con crianza en lías o fermentado en madera, aunque siempre depende mucho de la salsa con la que se acompañe, por ello un buen rosado de garnacha, merlot o cabernet sauvignon también puede ser una buena solución. Para las sopas son muy agradables los tintos de maceración carbónica que le dan el contrapunto de fruta roja, vitalidad y frescor al caldo. Por mucho que nos gusten los tintos con más reserva para las fiestas, si escogemos dar un toque internacional al menú, recordad que los tintos con madera son amargos, y tánicos y con comida delicadas como el sushi o muy especiadas restarán placer en vez de sumar. El cordero sabrá mejor que nunca si lo sabemos combinar con un buen tempranillo de medio cuerpo. Los postres, si es que llegamos, irían con un espumoso dulce. Para que los que están cansados del alcohol el Moscato será un buen aliado, con un carbónico suave y menos de 5%. Los polvorones y las tartas piden una bebida con un carbónico más protagonista para limpiarnos el paladar. A los turrones les hace falta que tengamos a punto el minibar con nuestra copa de conversación preferida: un cognac, un brandy o un licor de hierbas tradicional como la ratafia. Por si acaso hará falta una buena selección de ginebras porque parece que el gin-tónic sigue siendo la bebida preferida para hacer una buena digestión. Pensad el menú como un todo, vinos inclusive. No improviséis con cualquier vino que os sobre porque una mala elección os puede amargar la fiesta.
Sí, estoy enganchada a KISS FM, con las mismas canciones de siempre, sobretodo por la noche, cuando mi inspiración mengua y las melodías conocidas te hacen recordar esas canciones que un día tuvieron un significado especial. En una de las dedicatorias de esta noche alguien la ha dedicado a una persona que ha perdido y le daba las gracias por los años de su vida pasados juntos, porque fueron los mejores de la suya. “Aparcando el miedo a sufrir” decía la canción, a veces, para sentir, tenemos que arriesgarnos a preguntarnos como nos emocionan esas notas, con quien queremos bailar y que música queremos que sea nuestra banda sonora. Y aunque tener miedo es humano no sirve rendirse. Se ha de ser valiente para ir en busca de su destino. Por ello, como me cuesta aparcar, pido ayuda, porque a veces no sé donde me meto. Abro la nevera y hay una cerveza que me recuerda el sabor de casa. Mientras, Dick (así se llama el perro de mi novio), se enfada cuando me ve escribir y me reclama su atención alzándome con su nariz el codo. Pongo Radio Italia y todas las palabras en italiano me suenan mejor. Queda otra Estrella Damm en la nevera y huele a pan recién hecho. Voy a hacer un break-dance, con el perro y saltaré por la niebla de las viñas para despertar las endorfinas y para que la ansiedad se calme mientras suena la nueva canción de Giana Nanini. Escribo sobre el sabor de las cosas, explico como me sientan pero a veces, también tengo ganas de explicar como me siento. Carmen Consoli tiene un CD que se llama medianamente histérica. Me acuerdo de la campaña de televisión que he protagonizado para la denominación de origen Penedès: Tan bueno y tan cerca. Yo que soy miope debería ser pitonisa solo en el afinamiento del vino. Fijarme en lo que veo, que es lo que tengo cerca y dejar de hacer la cantamañanas.
SETZEVINS CELLERD.O. EMPORDÀ
10 euros
4 estrelles
14.5%
Aquest negre criança té el seu origen en l’Espolla de l’Alt Empordà. És una vinya pròpia amb ceps de més de cinquanta anys d’un 70% de garnatxa amb un sòl pissarrós i àcid, en pendent i alçada, que va de bracet d’un 20% de samsó (també anomenada carinyena) i el 10% de syrah. Amb una collita pròpia i de raïm collit a mà. Desrapat per varietats i fermentat en dipòsits d’acer inoxidable. Envellit amb dotze mesos amb roure americà o francès (els de més qualitat) i la resta en ampolla per absorbir les aromes de criança. No us espanteu si trobeu pòsits (matèries colorants que han precipitat al fons) perquè no ha estat filtrat en fred. L’enòleg, l’Emili Esteve, certifica que s’ha embotellat al setembre del 2010 i que hi ha una producció de 2500 ampolles. Els seus 14.5 % només es noten en la maduresa de la seva fruita, perquè a la resta hi ha aromes fresques i un gran equilibri gustatiu. L’octubre és un vi amb caràcter, personal, d‘estructura primària i d’expressió essencial. La intenció es provocar emocions entre aquesta terra, el vi, i el que beu.