Archivo de la categoría "Sex and the city"

LOUCURA

Domingo, 4 de Enero de 2009

Vivo en un poema cantado que es la navidad de las compras, del turrón, del cava, de la abundancia porque sí. En un momento de crisis, si somos incapaces de seguir el ritmo, ¿por qué nos obligamos? ¿En nombre de qué, de quién? ¿del orgullo? La navidad no puede ser solo eso… ¡ Menos compras y más buen humor! Y ahora antes de los reyes, las rebajas, hay no, que no se puede decir aún… Descuentos en muchos sitios que aseguran que no van a bajar más el dia 7. Yo no les creo. No he comprado casi nada estas fiestas y sí, me esperaré, aunque la verdad es que mi locura de las compras se ha congelado. Este año no apetece, hemos perdido la alegría por comprar.

LAS BRIDGETS JONES

Martes, 30 de Diciembre de 2008

No me considero fan de Bridget Jones pero sin querer, cada semana hago mis listas de las cosas que quiero mejorar. Al empezar un nuevo año, la lista se hace más dramática. Dejaré de comer Häguen Danzs compulsivamente viendo por décima vez Sexo en Nueva York. Intentaré hacer piscina. Me tomaré tiempo para comer y no delante del ordenador con gazpacho Alvalle. Aprenderé a relajarme y no ser tan histérica. Intentar dejar las golosinas es imposible, es mi droga. Dejar de morderme las uñas. No cotillear. No ser tan visceral. Entender que la vida no es un libro. Hay cosas, pero, que son inevitables…

Este año me he fijado la meta de intentar quejarme menos por cosas que no tienen importancia, porque renegando lo único que hago es darle más importancia. Acabaré la tesina doctoral.  Ello requiere reclusión, tranquilidad y concentración. Quiero alegrar a los que tengo cerca. Quiero aprender en cada sorbo de vida.  Deseo que la gente que esté a mi alrededor sea feliz, porque es el mejor espejo para reflejarse. Quiero crecer.

Quiero que el 2009 sea una gran añada.Con un cava gran reserva acabaré el año, lo empezaré con mi familia y con algún champagne rosé. Y me pondré un tanga rojo como cada año para celebrarlo, no sé si funciona, pero por si un caso…

HIVERNAR

Martes, 23 de Diciembre de 2008

Soy como los osos. En invierno, me cierro en casa. No me gusta el frío. Ni llevar bufandas (siempre las pierdo), ni guantes (sólo si son largos y negros), ni los calcetines. Odio los calcetines. Nunca encuentro el otro par. No me gusta despertarme y pensar que tendré frío al ir al baño. No me gusta tenerme que secar el pelo y no poderlo hacer al viento. No me gusta la fruta de esta temporada. No me gusta no tener sol cuando leyó. No me gusta la sensación de entrar en mi cama sola y que este fría, sin tener a nadie que me caliente los pies. Lo único que me gusta, como buena carnívora, es acompañar las cenas con el vino marginado en el balcón. Y entrar de nuevo en casa y pensar lo bien que se está en ella. Esperando una nueva primavera personal, espero que el invierno me ayude a crecer por dentro. Todas las crisis merecen cambios. Hay épocas que no puedes brillar porque el viento te apaga. La viña en invierno parece un personaje de Tim Burton. Parece que la cepa esté muerta, si fuera una de mis plantas ya estaría en el contenedor. Pero no, la vitis vinífera aprovecha esta estación para podar las partes que no necesita, la madera vieja, infructífera. Es el momento donde coge reservas para poder florecer… Antes pero, hay el lloro de la vid, cuando se da cuenta de cómo duelen las heridas; suerte que con la insolación se olvida y sólo piensa en madurar sus frutos.

 

LOTERÍA

Lunes, 22 de Diciembre de 2008

“Meri, todos vamos a comprar, ¿y si toca? ¿Vas a ser la única que no va a comprar?” Mis amigos, compañeros de trabajo, familia no entienden que no me guste jugar a la lotería. Para mi la suerte no existe, sólo la buena suerte que es la que tu cosechas. No me gusta comprar lotería porque a mi ya me ha tocado con las oportunidades que la vida me va proponiendo. Espero que le toque a alguien que lo desee y lo necesite de verdad. Pero claro si digo que no parezco una “ratilla”…. vale sólo compraré com mi grupo de amigas del cole, para que no se ofendan y por si acaso… ¡La suerte está servida!

DESAYUNO CON PERLAS

Sábado, 20 de Diciembre de 2008


Mi comida preferida es el desayuno. Es una manera de empezar el día, de cargarte de energía… El desayuno más preciado: en la cama, con una rosa y con zumo recién exprimido. Que te lo traiga alguien que te mime y que ponga perlas con una buena botella de cava. Está claro que este tipo de desayunos no pueden existir siempre, pero es algo que puede llenar de glamour toda una relación… Tenemos que poner de moda desayunar estas joyas, al menos, una vez al mes, al año o en la vida…

“Donde no hay vino, no hay amor” Eurípides.

Miércoles, 10 de Diciembre de 2008

Mi mejor vino es el que tomo con esa persona especial. No lo decanto porque quiero que se abra junto a nuestra conversación. Esa copa que empieza con un tímido brindis mientras se cocina. Que le siguen las anécdotas que han surgido durante el día. Que continúan alimentando la cena y relajando los ánimos. Ese vino que nos prepara para el amor.  ¿Qué vino os pone románticos???

QUELLO CHE LE DONNE NON DICONO

Lunes, 24 de Noviembre de 2008

¿Cuántas cosas somos las mujeres capaces de esconder? Solo el corazón de una mujer lo puede sentir como decía Eleanor Mc Evoy “only a woman’s heart”. Es demasiado grande, tenemos sitio para todo, para los amores de antes o los de ahora y los que vendrán. Capaces de subir al cielo y bajar al infierno con una mirada. Nos han hecho creer que somos princesas y sólo somos mujeres deseperadas. Os pongo una canción de Fiorella Mannoia, la mejor define en música lo que se nos mueve por dentro… Sí, aunque tal vez ya está un poco anticuado…¡qué pena! Nos estamos masculinizando tanto que perdemos nuestra esencia, aquello que nunca nos atrevemos a decirnos a nosotras mismas.



P.D.: ¿Creéis que existen vinos exclusivos para mujeres? ¿o eso es de otra época?¿ O por carácter nos gusta los vinos blancos, dulces y afrutados? A mi sí, pero más los tintorros con cuerpo…

FIRST LOVE, FIRST WINE

Miércoles, 19 de Noviembre de 2008


El primer vino que compartimos en la primera cita de la juventud es inolvidable. Una vez expliqué en una clase como son de importantes esas bebidas de iniciación. ¿Quién no ha tenido la primera cita en una pizzería con un lambrusco? Un alumno me dijo “¡pues si que te han tratado mal!”. Nos reímos todos, porque era un sentimiento común. La primera vez que se cena con alguien que te gusta, aunque la economía y la cultura no den para más, siempre es especial. Es el prefacio para empezar a relacionar la erótica del vino. Después habrán más citas, mejores y vinos y conversaciones. Pero los primeros vinos, como los primeros amores, marcan el gusto. Mi primera cita fue en un picnic y tomamos un Viña Esmeralda. La segunda una cena con Blanc Pescador. Era romántica, demasiado joven y pasaba olímpicamente de lo que me explicaba mi padre sobre los mejores vinos. Después estudié sumilleria y mejoré los hombres y los vinos ¿Cuál fue vuestra primera vez? Pregunto sobre ese primer vino que acompaño vuestros primeros encuentros…

look estacional

Sábado, 27 de Septiembre de 2008

Empiezo a necesitar la mantita cuando leo por las noches. Los vinos me vuelven a apetecer con más cuerpo. El otoño ya ha empezado a teñir las hojas de cobre. Los colores vivos dan paso a los vestidos púrpura.  Este año la ropa está teñida de vino tinto, joven, con reflejos violáceos.  No será un otoño gris. Será el otoño de los grados alcohólicos bajos, de mirarse a los ojos y no tener que hablar, de la locura de que vuelvas, de las vendimias retrasadas, de recoger el fruto del trabajo del ciclo. No soy pitonisa, sólo sumiller, pero intuyo que esta estación estará llena de polifenoles, lo intuyo por el aroma… Mi blog también necesita cambiar de armario, así que, ¡ya tenéis la nueva presentación otoño-invierno!

¿Qué os parece?

Comme si de rien n’était…

Lunes, 22 de Septiembre de 2008

Si Carla Bruni puede cantar como si nada hubiera pasado yo también puedo volver a Barcelona como si mis meses en California fueran parte de un sueño. Hay sitios y lugares que nunca se te hacen extraños y con un minuto puedes volver a tener la familiaridad de la cotidianidad. Hay vinos que cada añada cambian por las diferencias de la historia líquida del año. Muchos que nos sorprende la estabilidad de sus sabores. Hay amigos con los que puedes estar meses sin verte y parece como si os hubierais visto ayer. Igual que la magia de los que se han deseado de forma epistolar durante años y cuando se ven es como si todo hubiera pasado ya.

Es como si nada hubiera pasado pero sí. El vino cambia cada día dentro la botella aunque nuestros sentidos no puedan apreciar la sutileza. Yo no he cambiado, parezco ser más yo que nunca pero sé que soy diferente. Dentro de mí hay pequeños matices que no se pueden apreciar pero que me hacen estar más serena, más segura y más feliz. Lo que sí ha cambiado, sin lugar a dudas, es el tiempo. Al despertarme tengo frío y alargo unos minutos más mi sueño con la mantita marginada todo el verano en el armario. Ahora, con la temperatura idónea, sé que es lo que voy a soñar.