Vamos a beber de esa copa… que aún no está tan rota
Miércoles, 9 de Julio de 2008Es de una canción de los Rodríguez… Hay relaciones que se rompen y no se pueden volver a pegar… Son trozos de cristal que se te clavan en el corazón. Igual que hay botellas que nunca se abren y se pierden en la oxidación. Hay una imagen de la película “Entre copas” que me produce una melancolía infinita. El protagonista, un flipado del vino, tiene un Cheval Blanc que espera abrir en una ocasión especial: algo que celebrar con alguien importante. Al final se la toma en un vaso de plástico, sólo y en un Mc Donalds. ¡Es una escena patética! Nunca encontraremos la ocasión de abrir los grandes vinos que tenemos guardados. Y así las cosas evolucionan sin que podamos controlar el tiempo. ¿Y si nunca tenemos la sensación de sentirnos bastantes felices? Hay el peligro que la situación soñada no llegue. Pero podemos vivir otra. Os invito a brindar el porque hoy es miércoles y porque estamos vivos y bien. Eso ya es mucho. Porque cabe la posibilidad que las copas se rompan…
P.D. ¿Qué vinos tenéis guardados sin abrir? Yo un “Espectacle” y un “Bollinger rosado”.

