yes, I love New York, y espero no tardar en volver…
see you soon!
Estaba claro, tenía que ir a la tienda de Manolo Blahnik en Manhattan. Había ido a la de Londres y Madrid pero nunca me había atrevido a poner mi zarpa en uno de estos zapatos de diamantes (¡más que nada por lo que valen!). Y por primera vez me probé un par de zapatos a lo cenicienta a lo rollo Carrie Bradshaw. Sí, son realmente especiales, o al menos te hacen sentir así, mucho más alta. Lástima que aún no me los pueda comprar, porque realmente eran cómodos
24 W 56 th
+1 212 333 38 68
Dicen que es uno de los mejores restaurantes chinos de la ciudad y que hayan autóctonos en la sala cenando es la mejor prueba de ello.
Tengo una pasión que pocos conocen y que me absorbe más que el vino. Dejando aparte la literatura, lo que más me relaja en este mundo es ir a ver museos sola. Me gusta pasearme instintivamente por ellos, recordar todas las lecciones de arte en la facultad y las colecciones de arte que estudié en la asignatura de Museología en la Università degli Studi di Firenze. Sentarme en el bar de los museos y escribir sobre lo visto, y lo que me han hecho pensar y sentir cada obra, con una copita de vino al lado. Hacía tiempo que leía y me preparaba mi ruta de museos por esta ciudad y mi pódium ha sido:
1- MOMA
2- METROPOLITAN MUSEUM
3- WHITNEY
105 Thompson St.
212 925 1040
Un buen restaurante griego, pequeño, familiar, en una calle lleno de encanto. Sorprendente en una ciudad inmensa, con tantos miles de personas, tenga locales tan diminutos y con un trato tan personal. Perfecto para hacer un snack en un día de shopping por el Soho.
302 Bowery St. N.Y.C.
Sí, no he parado de buscar los escenarios de Sex & the city. The national library donde acontece la no-boda entre Mr. Big y Carrie. Magnolia Bakery, donde compra sus pastelitos preferidos la chica de moda en Nueva York. Buddakan donde Carrie celebra su última cena de soltera (en teoría) con los amigos. El invernadero en medio de Central Park donde Miranda y Carrie comen en su break del trabajo.Y como no, me volví loca buscando la tienda de la estilista de la serie: Patricia Field.
Y bueno, es de todo menos glamourosa pero sí muy divertida.
65 Carmine Street (at 7th Avenue South)
212-242-1200
En Nueva York se come mucha pizza. Y no solo en Little Italy sino en los círculos de amigos cualquier domingo tarde-noche. Después de pasear por Greenwich Village es la mejor manera de acabar la semana. Un 9 sobre 10 de pizza fuera de Napoli. Crujiente, de masa fina y con unos ingredientes de calidad. Su meat classic me recuerda a la versión saludable y light de la Carn’s lovers. La anécdota es que las nuevas “espardenyes” catalanas de mi amiga Allister quedaron manchadas por un descuido del camarero que acabó con una de las pizzas en sus pies. No nos hicieron pagar nada de la cena y éramos 6. Muy elegante por su parte. Nosotros dejamos una gran propina por su gesto. La gente es esta ciudad derrama buen rollo.
287 Bleecker Street
New York City 10014
Esta tienda tiene piezas de Betsey Johnson a mitad de precio como este vestido que me compré. Está en una de las calles más encantadoras de la ciudad, Bleecker Street, no muy lejos de la tienda de Marc Jacobs y de la pastelería “Magnolia Bakery”
la preferida de Carrie en Sex and the City.
El New York Times en mano, un machiatto doble, unas cookies con fantasía y un paseo por la abadía después de hacer footing (ellos lo llaman jogging) por el puente de Brooklyn. ¿Y es que un desayuno con buena vista es mejor que un desayuno con diamantes, no? Bueno de momento no tengo ninguna joya pero si una gran vista des de mi apartamento ¿Algún día viviré en esta ciudad? It’s up to you, New York, New York!
Delante del World Trade Center.
La zona 0. Se puede sentir el dolor de la ciudad en este gran agujero en su corazón que dejaron los atentados del 11 de septiembre. Todos mis amigos que viven allí conocían a alguien que murió y desde Brooklyn la imagen fue de ciencia ficción. Esta ciudad que sabe como levantarse de sus cenizas sigue luchando mirando hacia delante y ondulando con más fuerzas sus patrióticas banderas.
Delante de la zona 0, el centro comercial más frecuentado. Un local lleno de marcas, un out let de antiguos modelos, a buenos precios, con una presentación patética y con dificultad para probar y unas largas colas para pagar. Tener unos guantes de piel Moschino, unos zapatos de Marc Jacobs o un bolso de Donna Kar
an es lo que atrae a los turistas y habitantes a ir día tras día, para descubrir entre los escombros algún zapato bonito a buen precio y de una marca reconocida. Yo no pude comprar nada. Para mí las buenas compras son como los hombres. Tengo que desear algo antes de tenerlo. Y la mise en place tiene mucho que ver con ello. Ver todos esos objetos de marca tirados, desordenados, manoseados, pierden su atractivo. Tardé tres años en poder estar con el hombre con el que estoy, pero merece mucho la pena. Sí me gustan las tiendas elegantes que me hacen sentir especial, y si aún no puedo comprar en ellas, ya llegará el día que pueda comprarme algo de marca sin que sea en un outlet.
Después de comer estas tres cosas se puede decir que has estado en Nueva York. Hot dogs por un dollar y medio, pretzel por 2 y un buen bagel por 3, untado con queso filadelfia, que era el preferido de mi iaia rosita.
Suscríbete para estar al dia de todas las novedades, vinos recomendados, historias y experiencias... disfrútalos!
Copyright © 2013 · Balance Theme on Genesis Framework · WordPress · Log in