La lección de la naturaleza: RENOVARSE

Primavera - Spring - Wines & the City

La primavera esta en el máximo de su esplendor: aire fresco, cielo limpio y flores que colorean los paisajes. No es posible quedarse indiferente a tal belleza. Admiro la perfección de los insectos, la calma del perro en la puerta; escucho el canto de los pájaros, el zumbido de los insectos voladores y el tiempo marcado del batido del reloj. Solo hace falta oler el aire cargado de bocanadas florales, melosas y embriagantes. El otoño había hecho caer las hojas, había silenciado todo, mientras el invierno sirvió como pausa, de reposos, de reflexión, de autocuración. La viña se ha separado de sus propios frutos, abandonándose a su propio destino para reiniciar el maravilloso ciclo de la vida y llegará pronto también para ella el momento de la floración. La naturaleza puede parecer cínica a nuestros ojos, veloces al juzgar.

Primavera - Meritxell FalguerasEn realidad “todo el universo conspira para que quien lo desea con todo su ser pueda alcanzar a realizar sus propios sueños. Los hombres son artífices de su propio destino: pueden cometer siempre sus mismos errores, pueden escapar constantemente de aquello que desean, y que tal vez la vida les ofrece de manera generosa, o pueden abandonarse al destino y luchar por sus propios sueños aceptando el hecho que se representen siempre en el justo momento. El hombre no puede nunca parar de soñar. El sueño es la nutrición del alma, como la comida lo es para el cuerpo. Muchas veces, en el curso de la existencia, vemos que nuestros sueños desaparecen y que nuestros deseos quedan frustrados, todavía es necesario continuar a soñar, de otra manera nuestra alma moriría. Solo una cosa hace imposible un sueño: el miedo a fallar” (Paolo Coelho)

El secreto de la vida está en el renovarse, eso pide un enorme coraje, la naturaleza parece que ya se ha hecho una razón, el hombre no. Cada vez que se libra de una carga, pesada, que lo liga al pasado, a alguno, a alguna cosa, se empieza a correr más rápido.  Si esto no pasa, es que en el fondo no nos hemos verdaderamente liberado. Y igualmente es importante entender qué cosa nos impide realizar nuestros sueños y crecer de la mejor manera, el campesino sabe bien lo que se tiene que podar y deja solo las gemas que darán las uvas mejores.

Lorenzo Zonin
(Podere San Cristoforo)

fuente foto: Flickr - Nha Le Hoan / Pink Sherbet

La primavera en tu copa

Primavera vino floral

La primavera ya está echando raíces. Se ve en la gente que, vistiendo multicolor, exhibe más frescor en sus andares y se atreve a retar la naturaleza a ver quién es más creativo. Son muchas las ciudades que visten gala esparciendo vívidos colores y que llenan copas de vino con deliciosos momentos (¡ójala eternos!) en las terrazas de las plazas acompañando el intenso azul del cielo. Ese aire fresco al doblar la esquina que empuja tus ganas de vivir, de querer descubrir todas las milésimas de segundo que alberga un sólo segundo. Es esa primavera que con su intensidad aromática tu alma revive esas memorias que tan lejos parecían quedar…

La primavera tiene color a flores y olor a placer. Degustarla está al alcance de todos y todos se esfuerzan para que esté a tu alcance. Incluso los vinos quieren vestir primavera en tu copa engalanando sus vinos con los característicos matices florales de la época.

En el siguiente vídeo os explico com los vinos consiguen estos matices florales en sus aromas. ¡Descubre la primavera en tu copa!

Presentación del libro Crónica General del Sexo Oral de M.A. Almodóvar

Roser Amills, M.A.Almodóvar i Meritxell Falgueras

Roser Amills, M.A.Almodóvar i Meritxell Falgueras

El pasado miércoles 22 de enero participé, junto a Roser Amills, en la presentación del libro Crónica General del Sexo Oral de mi amigo Miguel Ángel Almodóvar en la Casa del Libro de Barcelona.

Os voy a presentar a M.A. Almodóvar, aunque quizá el mejor modo sea explicando lo que NO ES él:

1) Un hombre sin oficio ni beneficio, porque es sociólogo (profesor de sociología en el grado de Criminología de la Universidad Camilo José Cela), investigador en el Centro de Investigaciones Energéticas Medioambientales (CIEMAT), periodista (lo hemos visto en TVE en “A  mi manera”, como subdirector de “Pasa la Vida”, como guionista en tele 5 en “Día a Día” co-presentando con María Teresa Campos, divulgador especializado en nutrición y periodista en radio, revistas especializadas… por eso, por su pasión gastronómica ha decidido escribir “Crónica General del Sexo oral”. También nos muestra como la lingüística puede cambiar el devenir de la historia. Este es su 17º libro.

2) Un hombre con pelos en la lengua, bueno al menos como la expresión dice, porque ha escrito 269 páginas de sexo oral centrándose en el cunilungus, la felación y el anilingus.

3) No es uno que se rige por los cotilleos si no por la historia.

 


Mi top 5 del libro

-  Los bukakes de Cleopatra

-  César, marido de mujeres y mujeres de maridos

-  En el 2009 la hazana de la actriz porno Carolin Ebert “Sexy Cora” que intentó batir el record Guiness realizando 200 felaciones y acabo un poco mal

-  El affair Lewinski

-  La historia de Coquito, la  preferida del autor

 

Y ya que hablamos de sexo oral y soy sumiller, aquí está una posible nota de cata: 

El olor a espárragos es típico del sauvignon, un vino blanco sutil y sensual. Aquel trago era más denso, más salino. Y la copa donde se servía el cáliz muy diferente. Como si de una coctelera se tratase, primero había que agitarla. Tenía notas lácteas pero enmascaradas por el olor al líquido de las olivas con anchoas, secretamente combinadas con un vino de tempranillo. Un olor que se mezclaba con otro más dulce, más ácido y cerrado. Las papilas gustativas quedaban dormidas, anestesiadas, extasiadas por una temperatura templada. Su evolución empezaba con la su ataque sedoso y acababa con el cuerpo de un crianza en boca. ¡Era todo un gran reserva! A su post-gusto le fue aquel último beso donde compartieron más de un par de números y se desdibujaban las fragancias por despeinar más los cabellos y mojar-los en sudor. Aquel beso llevaba equipaje y era la cosecha de su sexo. “Ves como si comes espárragos te cambia el sabor?” (Y es que un hombre, para que se lo hagas, es capaz de tragarse lo que sea!)

Meritxell Falgueras

Una colleja al machismo en el mundo del vino

Artículo de Meritxell Falgueras publicado en el blog Tinta de Calamar (Cadena SER)

WOMAN

El último programa de Top Chef ha sido el primero que he visto. Pero conozco a Begoña. Hace dos años estuve haciendo una cata en Valencia y acabé en su restaurante, La Salita. Me quedé impresionada. Después, haciendo zapping, la veo y la reconozco en sus platos. Sigo la final en Twitter y, antes de que se proclame vencedora, Susi Díaz,  miembro del jurado, le da la enhorabuena por llegar siendo mujer… porque cuesta más.

En la entrevista de El Almacén Paula Vázquez hace hincapié en lo injusta que es la cocina con las mujeres pero leo en el móvil: “Qué cansino, el tema de ser mujer y lo difícil que es”. Lo ha escrito un hombre, claro, y yo, que cuando me preguntan por lo de ser mujer en un mundo de hombres, como lo es el de la sumillería, normalmente intento quitarle hierro al asunto, me reboto.

 

Siempre digo que cada vez somos más chicas las que nos dedicamos a esto, que las mujeres tenemos mejor olfato y mayor capacidad para relacionar las sensaciones con palabras, y que en la profesión tenemos grandes compañeros… Pero ayer me cabreé con el comentario.

Porque es verdad: normalmente los podios son para hombres y, muchas veces, cuando preguntan por el sumiller y te presentas tú, aún hay quien pide que venga el jefe. ¿Que es cansino el tema de que gane una mujer y se valore más su trabajo? Lo cansino es que cuando vas a una cena se comente más tu vestido que tu profesión. Pero si vas fea, también te critican por tu peso, por tus pelos o porque vas dejada.

¿Cuántas mujeres han llegado a la élite de la gastronomía? ¡Muchas! Una de ellas es Carme Ruscalleda, quien tiene una familia que le apoya pero a la que nadie le ha preguntado por el precio. Y Chicote asegura que hay muchas más pero no da nombres. ¡Claro que las hay! Mi abuela y mi madre, como muchas otras amas de casa, han hecho posible que sus maridos y sus hijos tengan más tiempo y energía para triunfar en la vida. ¿Cómo lo han hecho? ¡Cocinando!

Recuerdo todos los comentarios machistas que he tenido que aguantar y también las copas que no he podido tomarme porque ciertas cenas que acababan en sitios impropios para una señorita. Si tonteas, eres simpática, pero si marcas distancias con los que han bebido demasiado, eres una creída.

Recuerdo las veces que he trabajado gratis porque “a la niña le hace ilusión escribir o hablar en público” y también las veces que no me han dejado entrar en catas importantes. Tengo en mente a unos cuantos peces gordos del sector a los que se les va la mano pero no se les puede condenar porque, si hablan, no volverás a salir en esa guía o a servir una copa de vino. Y si has llegado a donde estás es por ser una hija de papá o porque te has tirado a alguien. ¿Por méritos propios? Improbable.

He visto a hombres menos preparados en sitios de poder pero nadie ha hecho ningún comentario sexual al respeto. Sí hay, sin embargo, muchas mujeres que triunfan en las gastronomía (o en su profesión, sea cual sea), la mayoría sin hijos o, al menos, con pocos. También hay excepciones, por suerte.

La final de Top Chef

Begoña Rodrigo recordó lo importante que son para ella su compañero y su familia. Cuánto la habían ayudado… Pero en la mesa de las 24 estrellas Michelin, el jurado de lujo de la final Top Chef,  solo había una mujer.

A veces hablo del tema con colegas de profesión y todas creemos que, por encima del trabajo, lo más importante es la familia. Fantaseamos con dejar de trabajar 14 horas diarias para poder cocinar un día con calma para nuestro novio y/o para alimentar a nuestros hijos. Pero después, por obsesión, por vocación, por convicción, por orgullo o por necesidades económicas, seguimos igual y acabamos sintiéndonos tremendamente culpables por ello. Ganar un programa de televisión está chupado en comparación con la lucha diaria. Sí, es cansino el tema de la mujer…  pero es así. ¡Y eso sí que cansa!

* Imagen: Flickr – Steven Depolo / cortesía de Top Chef

I Semana de los Vinos de Madrid calienta motores en Conde Duque hasta el 24 de noviembre

Semana del vinoEl miércoles 20 arrancó la “I Semana de los Vinos de Madrid”, que se celebra en el Barrio de Conde Duque hasta el domingo 24 de noviembre. Organizada por la Asociación de Comerciantes y Hosteleros del Barrio de Conde Duque, la Denominación de Origen Vinos de Madrid, la Dirección General de Medio Ambiente de la Comunidad de Madrid y el Centro Cultural Conde Duque, propone a los amantes de la enología una cita ineludible para probar los mejores vinos de la Comunidad de Madrid.

Este pintoresco barrio madrileño acogerá todo tipo de actividades relacionadas con los vinos de nuestra región: Conferencias sobre vino ecológico; una jornada sobre el turismo del vino; un showroom de bodegas amenizado por el humorista Raúl Poveda y su monólogo “Con tinto me tienes”; maridajes con productos de nuestra región a cargo de chefs como Fran Vicente, jefe de cocina del restaurante Coque y ganador del Campeonato de España de Cocineros y Reposteros del Salón de Gourmets 2013…

Hasta 34 bares, tabernas y restaurantes de la zona participan en la Semana de los Vinos de Madrid con una Ruta de Bares y Vinos. Durante estos días, estos riegan su oferta gastronómica con los vinos de 14 bodegas procedentes de las tres subzonas que abarca la DOP Vinos de Madrid- Arganda, Navalcarnero y San Martín-, en un ambiente festivo.

Una oportunidad única para descubrir nuevos vinos, bodegas y locales que tenemos tan cerca de nosotros así como un sinfín de propuestas gastronómicas especiales. Entre ellas, el Bar Mundi propone un maridaje con el vino blanco “La Casa Monroy” de la bodega Jeromín donde rescata una receta típica de la cocina madrileña como es el “Bacalao a la madrileña” y para la que ha escogido un Monroy viñas viejas, que es un vino largo en boca con taninos redondos y acidez equilibrada.

Otra propuesta interesante es la de la bodega Bernabeleva con su “Navaherreros Blanco 2012”, mezcla de albillo y macabeo, para acompañar un ravioli de conejo de monte con setas elaborado por Treze Restaurante.

Además, el público podrá votar en la página de Facebook del Barrio de Conde Duque por el vino que más le ha gustado y ganar premios como una noche en el Parador de Chinchón, una caja de 12 botellas de vinos de Madrid o catas en diferentes bodegas.

Aquí puedes ver el programa

Como perro por su casa

Maggie

Siempre había querido tener un perro. Cuando era pequeña mis padres me decían que no podíamos tenerlo en un piso. Mi abuela me advertía que no me lo cuidaría cuando nos fuéramos de vacaciones. A nadie le interesaba mi opinión. Después cuando me he independizado yo misma me he boicoteado con mi vida de free-lance siempre viajando. Y el perro nunca llegaba. Ni aún casándome con alguien a quien le gustan los perros y viviendo aislada en el campo, con la necesidad de un perro guardián o alguien que me diera un poco de calor humano. Hasta que llegó Maggie, el mejor regalo de mi suegro, un springuel spaniel, que él llevará a cazar.

Esta perrita a la que conocí cuando tenía siete meses y que es la reina de nuestra hogar. Es muy cariñosa, divertida y necesita alimentarse más de amor que de comida para perros. Maggie se arrastra de miedo cuando le dices algo nuevo, como yo con los exámenes que me quedan por hacer. Es insegura y siempre quiere ser el centro de atención. Esto me suena.

También los gestos de Maggie cuando se esconde cuando no le digo lo que quiere oír. Cuando está estresada se deja caer, hacer, se queda bloqueada como yo. Los fines de semana hacemos mil km y cómo yo cuando no paro de ir de hotel en hotel, cambia su ritmo de ir de vientre. Está loca por mi hombre, y cuando me voy a duchar y vuelvo al cuarto la encuentro en mi lugar de la cama, donde sabe que no puede subir, arrimada a él. Maggie salta, coge las cosas pero luego se olvida de traérmelas. Es como su dueña, que sabe hacer cosas difíciles y descuida las obvias.

Cuando la riñes se hace la orgullosa y después no quiere saber nada de ti. Es celosa si toco a otros perros y no le gusta estar con ellos. Sólo con las personas, porque ella se cree una de nosotros. No se queja nunca, y le encantan los sofás. Perrea, perrea y va de uno en otro. La cojo como un bebé y le gusta. Me encanta escribir con ella sobre mis piernas.

Le limpio los ojos y me mira con una carita.. Me gusta como huele. A veces creo que es un peluche y me olvido que es real. Pensaba que mi perra me obligaría a correr más a menudo, en cambio es al revés. Soy yo en motivarla, si no ella estaría siempre durmiendo. Hay días que hasta yo la tengo que levantar a ella. Pero cuando estoy sola con mi mal humos matutino, y ella me lame las manos para despertarme, le abro la puerta y corre por las viñas italianas, eso no tiene precio… Bebe agua de una copa… No sé a quién habrá salido… Y volvemos a entrar dentro porque hace mucho frío, y nos sentimos como perro por su casa…

Embajadora de Intermón Oxfam

¿Quieres cenar conmigo? Muy orgullosa de ser embajadora de INTERMÓN OXFAM en el proyecto “Mesa para 7.000 millones” de personas con hambre de justicia. Con 2 euros podemos sentarnos en la misma mesa y brindar juntos. Mi plato preferido es una tagliata con mucha rúcula y queso parmesano acompañado de un buen vino tinto y compartido con el hombre al que amo. Pero no puedo brindar tranquila porque, aunque en el planeta hayan alimentos suficientes para todo el mundo, casi 900 millones de personas se van a dormir con hambre, la mayoría mujeres y niñas. Sabe que las mujeres están doblemente discriminadas en el acceso a la tierra y los recursos debido a las injustas estructuras sociales y que, si las mujeres tuvieran el mismo nivel de acceso a los recursos agrícolas que los hombres, se podría aumentar entre un 20 y un 30 por ciento la cosecha de sus tierras. ¿Te sientas conmigo a la mesa y dejamos al hambre sin sitio?

http://www.intermonoxfam.org/es/mesapara7000millones/nuestros-embajadores

La erótica del Vino

“Donde no hay vino, no hay amor” Eurípides.
El vino forma parte, junto al amor, de las delicias de la vida. El vino se relaciona con los placeres sensuales y el beber bien pertenece a la cultura del erotismo. Encontramos a lo largo de nuestra literatura cómo el erotismo báquico embriaga a los protagonistas, como es el caso de Giacomo Casanova en Historia de mi vida. Antes de llegar a reconocer la erótica del vino en este conquistador italiano, debemos recordar la tradición de la que se nutre éste galán. En la Grecia Arcaica (pilar de nuestra civilización) Paris, el raptor de Helena, conquistó a la joven porque le fue debilitando la voluntad con buenas dosis de vino de Troya. Tal vez esto fue a causa de que en la mitología Afrodita otorgó sus favores a Dionisos. Y eso hace que el vino despierte a los sentidos, tranquilice la exigencia de la razón y ceda a los deseos del corazón. Dionisos era dios de la embriaguez divina y el amor más encendido. Las mujeres eran las más fieles seguidoras del dios, en forma de nodrizas, amantes o frenéticas bacantes. La locura de estas mujeres está representada en las posesiones que el dios ejercía sobre las “menades” a las afueras de la ciudad. Estas mujeres eran arrastradas por el delirio del vino y se veían empujadas a comportamientos salvajes. También se las llamaba “bacantes” y como cuenta la obra de Eurípides, enloquecían de tal modo que eran capaces de comerse hasta a sus propios hijos si se las espiaba en sus secretos ritos. Este dios, propiciador de placeres, goza de una vida muy promiscua en las historias ancestrales. Sus más famosas conquistas son la mortal Ariadna y la diosa del amor profano, Afrodita-Venus. Así que en Giacomo Casanova encontramos la figura del conquistador de la voluntad de las mujeres que ya se intuía en la tragedia griega. Jugar al amor cuando uno esta ebrio es una usanza casi tan antigua como el mismo vino. Los “Octavos”, juegos originarios de la Grecia Magna, eran ritos erótico-dionisíacos que consistían en beber tantas copas de vino como letras formaban el nombre de la amada. Así el banquete griego que en un principio utilizaba el vino para filosofar se sexualiza.
Ovidio anticipó el ritual que se desarrollaría en las bacanales romanas con su sentencia: “con amor, el vino es fuego”. El vino fue cosa de hombres, prohibido para las mujeres en Roma. Pues se creía que la mujer carecía de virtud y si se la dejaba beber le gustaría demasiado la sensación de embriaguez y no podría detener sus impulsos más oscuros. Muchas veces Casanova utilizó el vino para poder realizar la unión carnal con las mujeres que deseaba. Por esto mismo Catón, en el siglo I a.C., afirmaba “Si encuentras a tu mujer bebiendo vino, no dudes en atravesarla con una espada” porque creía que un mujer ebria era fácil presa de la infidelidad. En la Antigua Roma el beso en la boca se utilizaba como prueba de alcoholemia. Este beso lo podía ejercer el “pater familias” sobre sus hermanas, hijas y su mujer se llamaba “jus osculi”.
En el Antiguo Testamento la vid es símbolo de fertilidad y también de reproducción humana. Lot es emborrachado por sus hijas porque éstas no quieren que se extinga la especie y así pueden copular con su padre. En la tradición judío-cristiana el vino es visto de manera positiva como creador de uniones pero en este capítulo de Lot y de sus hijas demuestra como el mosto fermentado bebido con desmesura lleva a cometer actos impuros. Prosiguiendo en la historia del erotismo del vino, la poesía persa en boca de Omar Khayâm implica el hedonismo de beber y de amar. Después la mística sofí recogerá esta tradición para llegar a la divinidad, perpetuando la imagen del vino como potenciador del amor. Así en la Edad Media, encontramos como el Arcipreste de Hita en El libro del Buen Amor, nos cuenta como Venus y Bacus son inseparables compañeros. De todo esto y más estaba preñada la historia de la cual es bebedor Giacomo Casanova que personaliza la representación más directa de la sensualidad del vino en nuestra literatura.
Casanova se introduce en el mundo del erotismo báquico con su obra literaria por excelencia: Histoire de ma vie. Esta autobiografía escrita en francés (aunque él fuera italiano) nos cuenta sus incongruentes historias, sus erecciones, los diferentes bares de la Europa de su tiempo, su inteligente humor y todos los “affaires” que la han dado la mala reputación de frívolo “Don Juan”. La escritura de Casanova reivindica un mundo lleno de sensualidad y de erotismo (en algunos episodios también de pornografía), donde nos explica “les plaisirs de bouche”, empezando con los besos y acabados con el vino. En su primera relación sexual a la edad de 16 años, Casanova, lleva en sus bolsillos dos botellas de vino de Chipre, y dice que junto a ellas “goûtait la douceur pour la première fois”. Pero este prodigioso amante no fue nunca un gourmet delicado. A preciaba los borgoñas y le gustaba tomar los vinos de la región en la que se encontraba, así que leyendo la historia de su vida puede realizarse una carta de vinos europeos de la época. De vinos franceses evoca el Hermitage Blanche y dice beber también los Graves. En Londres después de un intento de suicidio, un amigo inglés lo lleva a un hotel donde en compañía de dos prostitutas dónde comerá ostras con vino de Graves. Casanova adora los vinos de su tierra: los Chianti, la Malvasía de Raguse, el Montepulciano, el vino de Orvieto, el vino de mesa de la Romagna hecho de sangiovese; considera excelente el vino de Gatta y el vino tinto de Frioul. Pues en Italia, como en cualquier otro sitio, el vino le valdrá como un medio para no perder tiempo en preliminares a la hora de seducir mujeres. Malvasías, Muscats, Málagas y Pedro Ximénez están presentes en sus obras como también vinos más exóticos en la época, como los Tokay y los vinos del Rhin. Pero el gran inspirador del erotismo casanoviano es el Champagne. Con él vivirá sus romances más pasionales y solidificará la unión de la lujuria con el vino burbujeante.
Casanova no entiende una buena comida o una buena noche de sexo sin vino pero no es un degustador esnob, ni tan siquiera un gran entendido en vinos. No encontramos en sus escritos definiciones gustativas sino que se limita a nombrar (como marca de estilo literario realista) los vinos que toma y de qué labios los degusta. No utiliza el mismo vino para dormir con una criada que con la mujer del embajador, pero para él el mosto fermentado en sí mismo, no tiene un valor simbólico. El vino le sirve para calentar los deseos, elevar las prohibiciones, emanar las censuras y liberar las inhibiciones. El vino está íntimamente ligado al imaginario del placer en el siglo XVIII y a partir de ello se define el rol social que tiene en la actualidad.
Pensemos en la publicidad, en cómo los anuncios de alcoholes siempre aluden al mito primigenio de Dionisio donde la noche, el vino y la música acercan a las mujeres y los hombres. Una cita con un buen vino da pie a hablar de amor, y tal vez a tomar una última copa, aunque esta ya será en otro ámbito. Nada han inventado los publicitarios: el vino como metáfora del amor-pasión ya se forjó en Grecia y la aprovechó Giacomo Casanova en el iluminismo europeo. Así que, queridos amantes del vino, si queréis convertiros en buenos amantes de mujeres pensad atentamente en la elección del vino. A las mujeres nada sugiero, pues son ellas las herederas de los ritos del dios del vino.

Lletres de Vi

En indoeuropeu la paraula “ivresse” s’utilitzava per denominar a l’home begut. Etimològicament volia dir “mediador”. El most fermentat s’entenia com el causant de la comunicació entre els homes i el més enllà. El vi és musa d’artistes. Ajuda a la paraula com demostra en “in vino veritas” de Kierkegaard. Baudelaire a Les flors del mal deia “que l’ànima del vi cantava en les botelles”. El vi és com un poema que vol representar tots els sentits. Els símbols dels vi en literatura són múltiples: des la immortalitat sumèria a l’epopeia de Gilgamesh al “carpe diem” romà. A la Ilíada i l’Odissea Homer ens explica la distribució geogràfica de les vinyes, fins i tot ens descriu el mar mediterrani com “vinós”. A Grècia, el déu del vi Dionís es transforma amb la divinitat de la revelació. N’és una representació Les Bacants d’Eurípides on trobem les seves fidels seguidores embogint a les afores de la polis. Les imatges del vi evocaran festa, joventut, èxtasi, sexualitat i comunió amb la natura. Plató en El Banquet ja ho diu “sense vi no hi ha amor”. Aquesta tradició arriba fins a Giacomo Casanova que ens parla en Histoire de ma vie dels vins amb que maridava les seves conquestes. La vinya com a símbol del diàleg entre l’home i la dona, com arquetip entre Déu i el més enllà, es fa palès en el Càntic dels Càntics. Els llibres sagrats com la Bíblia (on es nombra el vi més de 600 cops!) o el Corà marcaran com les diferents religions entenen la cultura vinícola. La tradició del graal, el calze sagrat, regarà de simbolisme tota la tradició artúrica amb obres com el Perceval de Chretien de Troyes fins a l’ópera de Wagner, Parcifal.
La literatura és un reflex de la societat i el vi hi està representat en tot tipus de formes. Com les dites populars que contenen mil consells sobre el vi:“bon vi fa bona sang”. Ha estat sempre present com si d’una pintura realista es tractés en la picaresca espanyola. En el periodisme figures com Ernest Hemingway descrivien els vins que trobaven arreu. A casa nostra, les figures de Josep Pla, Nestor Luján i Manuel Vázquez Montalbán han testimoniat la riquesa gastronòmica de Catalunya.
El vi és literatura per això trobem tantes metàfores en les seves notes de tast. No és d’estranyar que hagi estat el leit-motive de tants poetes! Edgar Allan Poe hi busca la gènesis dels poemes. En els poemes burgesos del Pushkin de la primera època dedica nombrosos versos sobre el champagne. En William Shakespeare trobem moltes tavernes londinenques que esdevenen santuaris teatrals. Goethe, amb les sensualitats del romanticisme, fa un elogi al beure per entrar en contacte amb la veritat individual. El Gargantúa i Pantagruel de Rabelais dibuixa les festes dionisíaques abans dels banquets. Pablo Neruda té una preciosa oda dedicada al vi “Vino color de día/ vino color de noche/ sangre de topazio/ estrellado, liso/ suave como un desordenado terciopelo”. S’ha escrit tant de vi!!! I més que queda per escriure! Per concloure, abans de desitjar un bon Sant Jordi, cal citar al savi persa. El fil conductor de l’obra hedonista d’Omar Khayyamm són les roses, el vi i l’amor. La seva poesia és com una ametlla fresca, d’aroma dolç però que deixa un gust amarg. “Tu tens roses i vi, amics de gaia ebrietat:/ gaudeix aquest instant,/ que això és la veritable vida”. El vi el dia 23 d’abril s’harmonitza amb molts llibres. I si la rosa no fa olor sempre se l’ha pot acompanyar d’un vi blanc de gewürsztraminer!

Me gusta el vino, me gustas tu

Me gusta cuando me haces sonreír. Me gusta cuando me dejas las boca manchada. Me gusta cuando me despeinas. Me gusta cuando me calientas. Me gusta cuando me refrescas. Me gusta cuando me haces hablar. Me gusta cuando me haces callar. Me gusta cuando me atraes. Me gusta cuando me das miedo. Me gusta tanto cuando duermes como cuando me despiertas. Me gusta cuando me tocas por dentro y por fuera. Me gusta que me regales tiempo. Me gusta que me robes el corazón. Me gusta que me rasques. Me gusta que me relajes. Me gusta tu vino, pero me gustas más tu.

Nacida el 30 de Julio

Soy nacida en el 30 de julio, y hoy, el día que se cierra el Bulli, yo cumplo 30 años. Es el momento más feliz y dulce de mi vida. Sobretodo emocionalmente. Doy gracias a la vida por darme tanto y espero devolvérselo con tanta energía positiva, autenticidad y amor. Miro atrás sé que todo ha tenido sentido y que estoy donde había soñado, y sobretodo con quien había soñado.
Pensaba que me quedarían cosas para hacer antes de los treinta pero realmente he hecho las que de verdad quería hacer. Me siento on time per tutto. Digo adiós al 2 en mis decenas que me ha dado tanta fuerza y ahora con el 3, sé muy bien donde apuntar. Que el mejor restaurante del mundo cierre sus puertas no quiere decir que la magia acabó, si no que la fantasía acaba de comenzar. Si es que nunca se cierra una puerta sin abrirse una ventana. Y la vista des del ventanal es preciosa. ¡Un brindis por The last dinner in Bulli!