Aquí teniu l’intervenció que vaig fer el passat dijous 18 de febrer al programa de les tardes de tv3 “Divendres” sobre les cerveses artesanals a Catalunya. Surto cap al minut 15 fent l’explicacio i després de la connexió amb Solsona segueixo fent un tast. Bon profit!
“I am thinking of you… In my sleepless solitude tonight…” Así empieza la canción de Mariah Carey (¡más conocida como la reina del “drunk”!) en la canción My all. Y es que si pienso que el Bulli, el restaurante de ensueño, cierra en el 2012-2013 (como acaba de anunciar Ferran Adrià en Madrid Fusión) despierto con un nudo en el estómago. Buscando el olor en las sábanas de un amante que ya no volverá y lo ves…“And yet you’re so far like a distant start I’m wishing on tonight”
“If it’s wrong to love you… then my heart just won’t let me be right” ¿Quien puede culparte de querer tener cerca aquello que amas? ¿De necesitar saber que está allí, de poderlo tocar aunque no lo puedas abrazar? ¿Cuando alguien te da el orgasmo infinito en una cena, como no querer repetir?
“I’d give my all to have… just one more night with you” Si, lo daría todo por una noche más. Sólo una, para volver a sentir, para volver a soñar que vivo en una fantasía gastronómica donde todo es posible…
“‘Cause I can’t go on, living in the memory of the song” y no me sirven los recuerdos, necesito el olor de la sorpresa, el tacto de la ilusión, el cromatismo de los platos, el sabor de lo imposible, la música de la sala…
He tenido al Bulli en mi interior y como un amante al que no puedes olvidar darías todo, como en la canción, por una noche más, aunque fuera la última “ I’d give my all… for your love tonight”.
Mis estudios son un coupage de humanidades y sumillería así que mi tesina no podía ser otra que la combinación de ambas en el Doctorado de Comunicación (¡que es a lo que he acabado dedicándome!). La pasada vendimia acabé por fin (con el ritmo del free-lance) mi tesina sobre las “metáforas en la descripción de la nariz del vino”. Pero como no sé estar quieta presenté un proyecto para completar la tesis con el estudio de las figuras literarias en el vocabulario vinícola para la beca “Emili Giralt” sobre la cultura del vino. Y me la han dado. ¡Me vuelvo a la biblioteca!
La periodista i sommelier Meritxell Falgueras obté la segona edició de la beca Emili Giralt i Raventós-Cultures del Vi.
L’auditori del Vinseum va acollir divendres al vespre l’acte de lliurament del II Premi i beca Emili Giralt i Raventós-Cultures del Vi, que es convoca cada dos anys amb l’objectiu de fomentar la investigació sobre el cultiu de la vinya i l’elaboració del vi i del cava, des de la perspectiva de les ciències socials. El president del jurat, el catedràtic de química analítica, Salvador Alegret, va anunciar que tot i haver-se presentat dues propostes al premi que s’ajustaven a les bases, s’ha optat per no atorgar el premi per considerar, fent un símil vinícola, que es tractava de vins massa novells. En canvi sí que s’ha lliurat la beca, dotada amb 6.000€ per part del Consell Regulador de la DO Penedès. La beca se l’ha endut la periodista i sommelier Meritxell Falgueras , pel projecte d’investigació sobre les figures literàries del llenguatge de la degustació dels vins. Meritxell Falgueras es dedica a la comunicació en el món del vi. Representa la cinquena generació d’empresaris de la família que regenta l’establiment El Celler de Gelida, que es troba a Barcelona. Col.labora a diversos mitjans parlant de vins, com Com Ràdio o el Magazine de La Vanguàrdia.L’acte de lliurament del premi i la beca va ser aquest any un homenatge al catedràtic vilafranquí Emili Giralt i Raventós, mort el 16 d’abril del 2008. Es va fer la projecció d’un fotomuntatge que repassava la seva vida, i especialment la seva vinculació a Vilafranca. També el Vinseum va presentar l’edició de Notes vitivinícoles dels segles XVI i XVII, un text inèdit escrit per Emili Giralt el 1946, quan només tenia 16 anys. Aquest estava presidit per l’alcalde de Vilafranca, Pere Regull, i va estar presentat pel periodista de Penedès TV , Jaume Recasens.
Era una gran fan de Michael Jackson, hasta cuando anuló el concierto en Barcelona hace más de diez años. Después con todos los escándalos, casi daba vergüenza decir que adorabas a Michael. De pequeña, mi hermano me hacía llorar con el videoclip de “Thriller”. Ahora se lo pasaba a mis primitos, María y Jordi, y les decíamos: ¡si os portáis mal vendrá MIKAEL!!!Me enteré de su muerte por un mensaje de móvil de mi hermano. Luego iba a COM radio a hacer mi sección y me preguntaron por mi canción favorita. Aposté por “Man in the Mirror”, aunque “Healthe world” aún me emociona. Vi el funeral por you tube, con el impecable modelito de Janet (¡a su concierto sí fui!) y la pamela que escondía los ojos de la Toya. Sus hijos, los que siempre había mantenido tapados hicieron su debut mediático en el surrealista funeral. Sólo Liz Taylor lloró en silencio sin las cámaras. Me impactó ver como Magic se había comido a otro Magic Jonhson. Mariah Carey utilizando una vez más un vestido de dos tallas menos. ¡Pobre Michael! ¡Seguro que no le gustaba el vino y solo tomaba coca-cola!
Y luego, para consolarme de la pérdida del Rey del Pop, fui al concierto de mi admirada Madonna. La que puso de moda el Cosmopolitan en el Hotel Plaza de Nueva York. Mi ilusión era verla en directo y retrasé mis vacaciones para ir al concierto. Aunque mis entradas fueron fabulosas, sólo vi a una hormiga que no paraba de saltar. El sonido no era lo mejor y me disgustó ver que el Estadi Olimpic no estaba lleno. Madonna significa la fuerza, la adaptación a los tiempos y “mejor que hablen mal de mí, que no hablen”. La reina no hizo vibrar Barcelona, pero su pequeño homenaje a Jackson fue un momento histórico. La mejor canción del concierto, “You must love me” del álbum Evita. Sí, reina, te tenemos que querer, porque ya que ni Prince asoma la cabeza, te has quedado sola en un trono.
Un desayuno en la cama no cuesta nada. Las migas en las sábanas son una excusa para lavarlas. Y el placer de levantarte sin despertador y tomar el café con leche tumbado con la prensa dominical es una experiencia que no tiene precio… Y aunque sea barato, a veces somos perezosos hasta para regalar momentos de felicidad. Al fin y al cabo, estas son las que cuentan y las que enriquecen la vida.
Poder gozar del Canon de Pachebel o Las cuatro estaciones de Vivaldi observando el mejor gótico internacional es una experiencia excepcional. Se pueden comprar en las mismas taquillas media hora antes del concierto y es el mejor regalo para los sentidos y para el alma. A las 19 entras con el sol y ves como cae el día y como los colores de los vitrales se van oscureciendo. Después sólo queda pasear y ver la puesta de sol en el Pont Neuf o el Pont des Arts con una copa de Borgoña…
A vegades vols desconectar i no saps a on. En aquesta casa rural el que hi ha és natura (està enmig del bosc), silenci (no hi ha edificacions a 27 km a la rodona) i bon rotllo, doncs la Maria Teresa i en Ferran són autèntics, hospitalaris i artistes. Una casa que data des del 1058, imersa en llibres, quadres i amb objectes preciosos (màquines d’escriure i de cosir antigues perfectament restaurades). Una llar de foc, una biblioteca,fotos antigues, hamaques entre els arbres, una terrasseta plena de flors, llits amb mosquitera de princesa, butaques per pensar… tota una atmosfera que et porta a la relaxació. És també restaurant i caldria venir expressament perquè la cuina de la Mª Teresa es extraordinàriament intel·ligent i sincera, la gran sorpresa de l’estada. Una cuina deliciosa, un lloc acollidor, el poder desconnectar (quasi sense cobertura) a una bora de Barcelona a 596 metros d’alçada. Ideal per perdre’s un parell de dies.
Y tan salvaje, aunque queramos ir de civilizados. Nos esforzamos pero en el fondo, algunos más en el fondo que otros, no lo somos. A veces sólo hace falta rascar un poquito y las heridas se abren, y a veces, nos pueden llegar a desangrar. Aitana Sánchez-Guijón, Maribel Verdú, Pere Ponce y Antonio Molero bordan esta obra de Yasmina Reza con la versión de Jordi Galcerón. Divertida, sincera, cínica. Los protagonistas a través del ron encuentran su “in vino veritas”. Pues el alcohol ya en época indoeuropea se utilizaba para comunicarse con el más allá y, lo más difícil, con nosotros mismos. Del brazo de uno de los actores pude conocer al resto. Así que, después de la hora y media tan maravillosa que nos hicieron pasar en el Tívoli, mi mejor regalo no podía ser otro que un Ron Zacapa para brindar por las tres semanas de funciones en Barcelona. Un placer.
Mariza ha creado un estilo de fado menos melancólico, más universal. El concierto de ayer de Mariza es un oporto tawny de 20 años: dulce, alcohólico y delicado. Su vestido negro le acentuaba esa cintura de procedencia Mozambique, su elegancia portuguesa y su clase de diva. Pocas veces un vestido dice tanto de un momento. Negro, largo, asimétrico. Fado quiere decir destino. Cuando escuchas música, sin hacer nada más, de tus pensamientos brotan las ideas más íntimas, que en la vida real vamos ahogando para un más tarde. Más de uno lloramos con los chorros de voz, a pelo, de la cantante. La batería, las guitarras y sus movimientos consiguieron que el Palau de la Música cantara al unísono en portugués. Es verdad que la poesía de la música aunque no se entienda, se siente igual. La voz de Mariza, como el buen oporto, te calienta por dentro, te cubre el alma.