Archivo de la categoría "Cultura del vino"

PREMIO BECA EMILI GIRALT

Martes, 26 de Enero de 2010

Mis estudios son un coupage de humanidades y sumillería así que mi tesina no podía ser otra que la combinación de ambas en el Doctorado de Comunicación (¡que es a lo que he acabado dedicándome!). La pasada vendimia acabé por fin (con el ritmo del free-lance) mi tesina sobre las “metáforas en la descripción de la nariz del vino”. Pero como no sé estar quieta presenté un proyecto para completar la tesis con el estudio de las figuras literarias en el vocabulario vinícola para la beca “Emili Giralt” sobre la cultura del vino. Y me la han dado. ¡Me vuelvo a la biblioteca!

Meritxell Falgueras s’endú la beca Emili Giralt Imprimeix Correu electrònic
Escrit per Josep M Soler
dimarts, 19 de gener de 2010 11:18
La periodista i sommelier Meritxell Falgueras obté la segona edició de la beca Emili Giralt i Raventós-Cultures del Vi.

L’auditori del Vinseum va acollir divendres al vespre l’acte de lliurament del II Premi i beca Emili Giralt i Raventós-Cultures del Vi, que es convoca cada dos anys amb l’objectiu de fomentar la investigació sobre el cultiu de la vinya i l’elaboració del vi i del cava, des de la perspectiva de les ciències socials.  El president del jurat, el catedràtic de química analítica, Salvador Alegret, va anunciar que tot i haver-se presentat dues propostes al premi que s’ajustaven a les bases, s’ha optat per no atorgar el premi per considerar, fent un símil vinícola, que es tractava de vins massa novells. En canvi sí que s’ha lliurat la beca, dotada amb 6.000€ per part del Consell Regulador de la DO Penedès. La beca se l’ha endut la periodista i sommelier Meritxell Falgueras , pel projecte d’investigació sobre les figures literàries del llenguatge de la degustació dels vins.  Meritxell Falgueras es dedica a la comunicació en el món del vi. Representa la cinquena generació d’empresaris de la família que regenta l’establiment El Celler de Gelida, que es troba a Barcelona.  Col.labora a diversos mitjans parlant de vins, com Com Ràdio o el Magazine de La Vanguàrdia.L’acte de lliurament del premi i la beca va ser aquest any un homenatge al catedràtic vilafranquí Emili Giralt i Raventós, mort el 16 d’abril del 2008. Es va fer la projecció d’un fotomuntatge que repassava la seva vida, i especialment la seva vinculació a Vilafranca. També el Vinseum va presentar l’edició de Notes vitivinícoles dels segles XVI i XVII, un text inèdit escrit per Emili Giralt el 1946, quan només tenia 16 anys. Aquest estava presidit per l’alcalde de Vilafranca, Pere Regull, i va estar presentat pel periodista de Penedès TV , Jaume Recasens.

http://www.rtvvilafranca.com/noticies-rtvvilafranca/cultura/22393-meritxell-falgueras-sendu-la-beca-emili-giralt.html

LO QUE NOS ENCANTA Y DESENCANTA DEL MUNDO DEL VINO

Lunes, 28 de Septiembre de 2009

El otro día pude disfrutar de un foro de personas que se dedican al vino y les pedí a forma de “brainstorming” que es lo que más les gustaba del mundo vinícola y lo que no soportaban. Que el vino este tan íntimamente relacionado con la gastronomía y la dieta mediterránea hace más interesante dedicarse a este mundo. Sí, también se comentó como el vino facilita la comunicación, la intimidad que se desdibuja en cada botella de vino compartida. El vino cambia y nunca dejas de aprender, de cada añada, de cada sorbo, de las novedades de las zonas vinícolas. Tenemos la oportunidad de viajar con una copa de vino y ser los embajadores de nuestra tierra llevando siempre una botella debajo del brazo. Y que el vino esté de moda nos convierte en el centro de atención de las fiestas. Pero ¿qué es lo que realmente nos tiene “enganchados” y por arte de magia el vino se convierta no solo en una profesión?

Nos encanta la paciencia de los enólogos, el autodidactismo de los sumilleres y la pasión de los comerciales. En cambio,  la gente que crítica sin fundamento y los pedantes son la especie más peligrosa de la profesión. Los grande gurús pueden ser una guía pero no nos gusta cuando se monopoliza el gusto. La educación a los aficionados en las tiendas especializadas y la comunicación en el restaurante es nuestra mejor arma. Pero el alto precio del vino en el restaurante, el mal servicio del vino (copas y temperatura) nuestra peor publicidad. Que las bodegas tengan tantos vinos nos pierde. Los franceses tienen solo el primer y el segundo vino y máximo un blanco. Esto  facilita entender la bodega. La distribución en España es una jungla. Una guerra campal en la calle de precio y de ofertas que acabara por ahogarnos. El comercio internacional aboga por el precio y aunque podemos presumir que tener una gran calidad-precio no queremos que se nos suba a la cabeza.

Que sea un mundo que bebe de la tradición y tenga un carácter familiar dota al vino de un romanticismo que es parte de su imagen y su corazón. Los que se apuntan al carro y sólo sienten en vino de una manera superficial, matan su aurea. Nos llena de orgullo que sea una artesanía ligada a la tierra que mantiene el medio rural y equilibra el territorio. Pero nos disgusta que se pague tan mal y desigual la uva y los campesinos tiendan a hacer cantidad en contra la calidad para poder subsistir. Parecemos tontos si acabamos matando a la gallina de los huevos de oro.

Querríamos que se acabara la guerra del cava, las leyes rígidas, el botellón y las bebidas alcohólicas de mala calidad. Nos preocupa el uso que se hace al volante, la salud de los consumidores y su psicología. Siempre vamos con el lema “beber poco pero bueno” aunque vendamos menos. Y nunca nos acostumbraremos a la gente no-profesional que se cuela a las ferias para gorronear. Nos seduce que el vino sea el mejor obsequio de regalo pues desde tiempos ancestrales era una ofrenda a los dioses.

Un enólogo, un periodista, un sumiller y un comercial llegamos a la conclusión que más que un trabajo es una pasión, una forma de vida. Y tal vez, lo mejor que tenga el vino, es la gente que forma parte de el mundo vinícola. Profesionales afables, divertidos y extrovertidos. Dicen que todos los que nos dedicamos a este mundo somos gente maja… ¡supongo que es imposible que nos robe el alma el diablo cuando ya la hemos entregado a Baco!

Meritxell Falgueras para Mercados del Vino y la Distribución

EL VINO Y EL AMOR

Lunes, 30 de Marzo de 2009

El vino forma parte, junto al amor, de las delicias de la vida. El vino se relaciona con los placeres sensuales y el beber bien pertenece a la cultura del erotismo. Eurípides decía que donde no hay vino no puede haber amor. El vino que compartimos en una mesa para dos muchas veces se convierte en nuestro preferido, no por el gusto del vino, si no por el de los labios que lo acompañan. San Valentín es la gran excusa para celebrar el amor por el vino con nuestro amado o amada. Es verdad que muchas de las botellas que se abren corresponden a este romanticismo del vino. ¿Quién no ha descubierto en su primera cita (aunque el vino fuera un “lambrusco”) la pasión que hay detrás del vino?

El vino y el amor es un maridaje histórico. Dionisos era dios de la embriaguez divina y el amor más encendido. Las mujeres eran las más fieles seguidoras del dios, en forma de nodrizas, amantes o frenéticas bacantes. Este dios, propiciador de placeres, goza de una vida muy promiscua en las historias ancestrales. Sus más famosas conquistas son la mortal Ariadna y la diosa del amor profano, Afrodita-Venus. Jugar al amor cuando uno está ebrio es una usanza casi tan antigua como el mismo vino. Los “Octavos”, juegos originarios de la Grecia Magna, eran ritos erótico-dionisíacos que consistían en beber tantas copas de vino como letras formaban el nombre de la amada. Así el banquete griego que en un principio utilizaba el vino para filosofar se sexualiza. Ovidio anticipó el ritual que se desarrollaría en las bacanales romanas con su sentencia: “con amor, el vino es fuego”. En el Antiguo Testamento la vid es símbolo de fertilidad y también de reproducción humana. Lot es emborrachado por sus hijas porque éstas no quieren que se extinga la especie y así pueden copular con su padre. En la tradición judío-cristiana el vino es visto de manera positiva como creador de uniones. Pero en este capítulo de Lot y de sus hijas demuestra como el mosto fermentado bebido con desmesura lleva a cometer actos impuros. Prosiguiendo en la historia del erotismo del vino, la poesía persa en boca de Omar Khayâm implica el hedonismo de beber y de amar. Después la mística sofí recogerá esta tradición para llegar a la divinidad, perpetuando la imagen del vino como potenciador del amor. Así en la Edad Media, encontramos como el Arcipreste de Hita en El libro del Buen Amor, nos cuenta como Venus y Bacus son inseparables compañeros. Giacomo Casanova en Histoire de ma vie escoje a modo de maridaje los mejores vinos para conquistar a las mujeres. El vino está íntimamente ligado al imaginario del placer en el siglo XVIII y a partir de ello se define el rol social que tiene en la actualidad.

Pensemos en la publicidad, en cómo los anuncios de alcoholes siempre aluden al mito primigenio de Dionisio donde la noche, el vino y la música acercan a las mujeres y los hombres. Una cita con un buen vino da pie a hablar de amor, y tal vez a tomar una última copa, aunque esta ya será en otro ámbito. El vino que nos acerca al amor y nos obliga a compartir una botella llena de sentimientos. Después de un invierno malo, llega una nueva, y con ella el amor y florecientes oportunidades de mercado.

 

Meritxell Falgueras para MERCADOS DEL VINO Y LA DISTRIBUCIÓN

EL VINO EN FIESTAS I

Martes, 16 de Diciembre de 2008

La fiesta del vino es la fermentación, la ebullición: la vida. Las religiones paganas magnifican el abandonamiento total del espíritu en la comida, la bebida y en la sexualidad. El simposio helénico era parte de la sociabilidad griega masculina. Tenían dos reglas para consumir el vino: que no se podía tomar en estado puro (siempre se había de mezclar con agua o especies) y se había de compartir. Había las fiestas alternativas a las afueras de la polis, con el grupo de las frenéticas bacantes rindiendo culto a Dionisos. En Roma, Baco, era el protagonista y los hombres lo adulaban antes de ir a la guerra. Las bacanales fueron la degradación del banquete griego, donde los excesos gozaban por no tener límites. En el cristianismo encontramos a San Vicente, patrón y protector de la viña. “Si saint-Vincent est clair et beau, on boira plus le vin que d’eau”. Los refraneros son los mejores documentos de la importancia de estas festividades: “lluvia por San Cipriano, quita el mosto y hace el vino claro”. La santidad de Saint Denís es el 9 de octubre y en Francia marcaba el principio de la cosecha. Las fiestas de la vendimia en Logroño, Haro, Olite, Bullas y Granada son un reflejo popular de la festividad de la abundancia. Precisamente Yavhé amenazaba diciendo que los pueblos infieles plantarían viñas que no darían ningún fruto. Tener la fruta sana, gente animada para recoger y buen tiempo es el cuadro perfecto. Como el que Goya pintó representando este momento. Y las fiestas de la vendimia, cada familia en su bodega sabe como organizarse, hasta en el mítico Chateaux Petrus, hacen paellas con vistas a las viñas.

Las fiestas del Cava, en Sant Sadurní d’Anoia reproducen la costumbre alemana de elegir una reina. Normalmente una modelo, actriz o artista que represente la elegancia y belleza del producto y que haga de embajadora del mismo. Este año, Almudena Cid ha sido la encargada de inaugurar la XXVII semana del Cava, con sus investiduras otoñales para premiar a los profesionales que esta añada se merecen estar dentro la Confraria. La llegada del Beujolais aún es una fiesta. Marcar la expectativa que el tercer jueves del mes del noviembre llegará este vino hace que el cliente esté ansioso. “Le beaujolais noveau est arrivé”. ¡Qué gran márquetin que tienen los franceses para vender una uva sin demasiada personalidad como la gamay con maceración carbónica! En Catalunya el vi novell sale por Sant Martí, el 11 de noviembre. Antes en las masías se ponía una rama de pino para que la gente supiera que ya estaba a la venta el primer vino del año. En Italia, el vino nuovo, también es el primer vino del año, nervioso, fresco y frágil al paso del tiempo.

En el carnaval, el dios del vino se pone la máscara y aprovecha para mostrarse más que nunca. En el otro hemisferio del calendario, la cuaresma restringe, por orden de San Cirilo, el consumo de alcohol. El vino siempre está presente en el cambio de estación.  Junto al ciclo de la viña y las fechas señaladas nos ayuda a ordenar el tiempo. Estos festivales populares y profesionales van abriendo apetito a la que es la gran fiesta del vino en nuestra cultura: la campaña de navidad. Las presentaciones de los nuevos productos empiezan a inundar el mercado. El márquetin ha eclipsado a las divinidades.

MERITXELL FALGUERAS

PUBLICADO EN MERCADOS DEL VINO Y LA DISTRIBUCIÓN

47ena FESTA DE LA VEREMA y la II MOSTRA DE VINS DE SITGES

Jueves, 11 de Septiembre de 2008

La 47ena FESTA DE LA VEREMA y la II MOSTRA DE VINS DE SITGES, se celebrarán los días 12, 13 y 14 de septiembre en la localidad catalana de Sitges.

El programa de actividades de esta 47ena Festa de la Verema, dedicada a Málaga, se iniciará el dia 12 a las 20.00 h. en el Salón de Plenos del Ayuntamiento de Sitges para dar la bienvenida a los invitados de la provincia de Málaga por parte, entre otros, de Jordi Baijet, alcalde de Sitges y de Miquel Torres, de Bodegas Torres, patrocinadores del evento. Se espera la presencia de la alcaldesa de Marbella, Mª Angeles Muñoz, y de su concejal delegado de Turismo, José Luís Hernandez. Por parte del Ayuntamiento de Málaga han confirmado su asistencia Elías Bendodo, concejal de Turismo y Deportes y Arturo Bernal, delegado de Turismo.

A las 20. 30 h, en las terrazas Edificio Miramar tendrá lugar el Pregón de la Vendimia, que en esta ocasión estará a cargo del prestigioso chef catalán Santi Santamaría.

El día 13 a las 12.30 h. Jordi Baijet, alcalde de Sitges; Carmen Prat, regidora de Promoción Económica y Turismo de Sitges, entre otras autoridades, inaugurarán la II Mostra de Vins. Esta feria-degustación de vinos y productos gastronómicos del Massís del Garraf estará situada en el Paseo de la Ribera (playa de la Fragata) de Sitges. Horario: De 12h. a 15 h. y de 18 h. a 22h. Se pondrán a la venta tiques para las degustaciones a precios populares.En esta edición el certamen introduce como novedad la degustación, además de vinos, de otros selectos productos gastronómicos del Massís del Garraf como quesos, embutidos, pastelería o aceites.

El 14 de septiembre, de 12h. a 15h. y de 18h. a 22h. se abrirá de nuevo la II Mostra de Vins de Sitges. A partir de las 18h. también tendrá lugar el XXX Concurso de pisadores de uva en la playa de La Fragata-Pg. De la Ribera. Seguidamente el peso de la “pubilla” (la reina de la fiesta) en vino. A continuación se inaugurará la Fuente del Vino.

Les nissagues del món del vi

Viernes, 20 de Junio de 2008

Amb aquest títol és normal que la nostra imaginació recorri a la sèrie “Nissaga de poder” ambientada al Penedès. Malgrat que, la imatge més internacional del clan vinícola és la mítica “Falcon Crest”. Sembla que la televisió s’ha sentit atreta per l’estructura de les empreses familiars del món del món del vi, encara que ficcionant la resta. El vi, com a beguda ritual que és, no té la funció de treure la set. Prenem vi per compartir amb els nostres i és part de la nostra tradició cultural. El món del vi sempre ha estat arrelat a la terra i a la família. Els temps canvien i cada cop més el jovent no es vol dedicar al camp. És molt fatigós i el preu a què es paga el raïm en molts casos no és just. La manera de fer vi ha passat de pares a fills de generació en generació. Alguns cops es podia criticar a les petites empreses que els hi faltaven recursos tècnics, però en la majoria dels casos, les noves generacions amb la formació adequada, se’n anat posant al dia. En un moment com el d’ara on les inversions vinícoles provenen de camps molt apartats de l’agricultura, un es pregunta si el vi ha deixat de ser artesanal per convertir-se en un producte industrial.
Una bona part de l’encant del vi és la història que té darrera. Poder posar cara a un producte ajuda a entendre’l. Els vins que són promocions de grans empreses internacionals i que estan mancats d’ànima. L’ànima del vi no es pot explicar, però és quelcom que no pot comprar el disseny. És la personalitat i la transformació de la passió en vi. Això és el que fa únics els vins d’empreses familiars malgrat siguin més petites i no tinguin els millors enòlegs. Coneixen les seves terres i tenen l’experiència dels seus familiars. Encara que puguin tindre altres defectes com són les limitades produccions i la poca publicitat, entre d’altres. Aquests vins especials són difícils de conèixer perquè tenen una escassa distribució. Per això hem d’exigir a la nostra botiga de confiança o al sumiller del restaurant que ens els descobreixi. Doncs els vins amb bona fama i marqueting els podem reconèixer si tenim cert interès i capacitat d’observació. El que demanem es que ens facin una acurada selecció de tots aquells vins que valen la pena i que no tenim temps ni coneixement per a descobrir. Per això, entre d’altres coses, es va a un celler especialitzat i no a un supermercat. Perquè esperem que les persones que ens recomanin el producte siguin transmissors del seu tarannà i ens puguin comunicar els secrets de cada ampolla. Quan anem a un restaurant també esperem que els sumiller ens pugui aconsellar les seves troballes que fan que la seva carta sigui única. Confiar amb cellers, botigues especialitzades i sumillers que tinguin continuïtat ens dóna un gran avantatge. Almenys hi trobarem una cara coneguda que ens vagi coneixent els nostres gustos.
Diuen que el vi té antioxidants. ¡I déu ser això el que fa que a una mateixa parcel•la hi treballin fins a quatre generacions!Preguntant a famílies entregades a l’elaboració, la venda o la restauració no ens ha d’estranyar que algunes porten més de dotze dedicades a difondre el coneixement del vi. Potser no seran les més competitives però són les que escriuen la història de les nostres vinyes i continuen sent un patrimoni per al nostre paladar.

Meritxell Falgueras

PARAULES DE VI

Viernes, 20 de Junio de 2008

En indoeuropeu la paraula que s’utilitzava “ivresse” per denominar a l’home begut. Etimològicament volia dir “mediador”. El most fermentat s’entenia com el causant de la comunicació entre els homes i el més enllà. El vi es musa d’artistes. Ha inspirat a filòsofs, pintors i literats. Aquesta tradició s’aplega en “in vino veritas” de Kierkegaard, on el vi ajuda a expressar els sentiments. Baudelaire a Les fleurs du mal deia “que l’ànima del vi cantava en les botelles” . El vi està representat en les paraules de cada etiqueta, i també en les paraules a cau d’orella dels que el comparteixen. Serrat canta a les “paraules d’amor, senzilles i tendres”. Les paraules del vi són aromàtiques i saboroses, si van acompanyades de petons amb post-gust a vi. La tradició diu que Afrodita va ser amant de Dionís. Pot ser això, explicaria perquè el vi facilita la comunicació amorosa, tot compartint una copa i mirant-se als ulls. Plató en el Banquet ja ho diu “sense vi no hi ha amor”. Aquesta tradició arriba fins a Giacomo Casanova que ens parla en Histoire de ma vie dels vins amb que maridava les seves conquestes. En el Càntic dels Càntics la vinya és símbol del diàleg entre l’home i la dona coma arquetip entre Déu i el més enllà. Llibres cabdals en la història de les religions com la Bíblia i el Corà han dedicat paraules al most fermentat i en conseqüència l’han interpretat. En llatí trobem “vis” (força vital) on el vi dona la força per viure. En canvi de l’islam prové el mot “alcohol” (tenebres) i hi ha una conseqüent prohibició del vi en els textos sagrats.

La literatura i el vi han caminat de la mà al pas dels segles. Des de l’epopeia de Gilgamesh, fins la última novel•la d’en Noah Gordon. Ha estat sempre present com si d’una pintura realista es tractés en la picaresca espanyola. En la Enciclopedie francesa i. Nietzshe fa que la seva heroïna Zaratrusta no begui mai aigua i sempre vi
En el periodisme figures com Ernest Hemingway descrivien els vins que trobaven arreu. A casa nostra, les figures de Josep Pla, Nestor Luján i Manuel Vázquez Montalbán han testimoniat la riquesa figurativa dels nostres vins.
Les dites populars contenen mil consells sobre el vi “bon vi fa bona sang”
El vi és literatura per això trobem tantes metàfores en les seves notes de tast. No és d’estranyar que hagi estat el leit-motive de poetes. El fil conductor de l’obra persa d’Omar Khayyamm n’és un exemple: les roses, el vi i l’amor. El vi en el mes de sant Jordi pot acompanyar un llibre i una rosa. I si la rosa no fa olor sempre se l’ha pot acompanyar d’un vi blanc de gewürsztraminer!
Meritxell Falgueras

LAS CLASES SOCIALES, EXISTEN

Viernes, 20 de Junio de 2008

Adoro hablar con los taxistas siempre que busque yo la conversación. El otro día no era una de esas ocasiones. Intentaba pasar desapercibida en el asiento de atrás, pero el taxista observó que llevaba cajas de vinos y me empezó a contar que era un gran apasionado. Quería cobrarme junto a la carrera un abreviado curso sobre el vino entre semáforo y semáforo y yo no estaba por la labor. Intentaba sacarme información sobre variedades y marcas, a lo que yo iba asintiendo mientras probaba a llamar a alguien des de mi móvil para que me rescatara de dar una clase particular. Pero el taxista dijo una frase que me sacó los ojos de órbita y que consiguió captar mi atención. Dijo “cuando voy a comprar vino utilizo esta técnica: compro los que tienen título de marques o de barón, no fallan, siempre están buenísimos”. Sus ejemplos eran: Maques de Cáceres, Marques de Riscal, Barón de Ley, etc. Un nombre noble le da al vino una credibilidad que el comprador inexperto agradece. Y supongo que lo hacemos todos en los productos que no conocemos y que tienen una palabra que nos suene o nos sugiera calidad y/o exclusividad.
Las marcas de vinos lo saben y por eso la imagen de tradición y paisaje son las recurridas. Castillo, Torre, Viña, Clos, Pago, Laderas, etc . También los nombres latinos como Ysios, Tarsus, Odyseus, parecen ser parte de la tradición vínica de la antigüedad, aunque en realidad es toda la cultura del vino que proviene de la misma fuente (“vis” en latín significa “fuerza vital”). En el vino más que en otras cosas buscamos esta distinción noble. La mayoría de consumidores son tradicionales, por eso aún muchos de ellos rechaza el tapón de silicona. Les parece poco romántico o extraño y prefieren un mal tapón de corcho. Les da más fiabilidad sólo por la apariencia. Igual que encontrar en la etiqueta del vino las uvas más internacionales. Delante un cabernet sauvignon o un chardonnay la gente se tranquiliza, se imagina que es sinónimo de calidad. Un albillo o samsó les pondrían nerviosos; hasta se preguntarían si se trata una variedad blanca o tinta. También saber que es un vino envejecido les hace catar mejor el vino aunque organoléticamente deje mucho que desear. ¡La de botellas de Grand Cru que he visto en el Tallevant de Paris que estaban más muertas que vivas! Los adinerados que pueden tomarse un Chateaux Latour del 1961 enseñan orgullosos la botella aunque esté medio llena cuando sólo faltan los postres. La añada es parte de la presentación en sociedad del vino. ¡Cuantos se sienten expertos comprando un vino con el criterio de que es una buena añada! Sin preocuparse del tipo de vino, del trabajo de la bodega y del momento de consumo.
Las denominaciones de origen también atañen a estas clases sociales. Parece que hay denominaciones de primera división y otras de tercera clase. Rioja, Priorato y Ribera tienen pedigrí; Bordeaux y Champagne estilo; Piamonte y Supertoscanos diseño. Pero muchas veces la falta de criterio marca la elección de zonas famosas aunque dejemos de catar las que nos son desconocidas. El vino, como el coche o la ropa parece poder expresar la “clase social”. Es extraño que lleguemos a humanizar a un producto que viene de la naturaleza y que le pongamos con un título nobiliario en la etiqueta o con unas características ficticias de estatus de calidad. Y todo eso sin probarlo…

Meritxell Falgueras

Sancho Panza, el primer sumiller

Viernes, 20 de Junio de 2008

“¿No será bueno, señor escudero, que tenga yo un instinto tan grande y tan natural en esto de conocer vinos, que en dándome a oler cualquiera, acierto la patria, el linaje, el sabor, y la dura, y las vueltas que ha de dar, con todas las circunstancias al vino atañederas?” capítulo trece del segundo tomo de Don Quijote de la Mancha. Esta pregunta retórica de Sancho Panza nos interroga sobre si tal vez fue el famoso escudero, el primer sumiller de la península. Este año celebramos que el “Quijote” cumple cuatrocientos años. No sabemos si Cervantes lo escribió juntó a una botella de vino, pero sí encontramos a lo largo del viaje de Sancho y del caballero Don Quijote cómo les gusta beber y comer a estos dos personajes. Encontramos múltiples pasajes donde se cita el vino alrededor de divertidas anécdotas y el costumbrismo medieval. La literatura siempre ha sido un reflejo de la sociedad; y el Quijote, al ser un clásico que traspasa los siglos, nos muestra la iconología que ya en la España del Renacimiento se tenía del vino y que tan vigente sigue en nuestros tiempos. Y sobretodo, la visión folklórica en manos de Sancho Panza, los pastores y los posaderos, que eran los más fieles a su consumo. Históricamente, que el vino sea la “estrella invitada” en la primera novela moderna, tiene su explicación: en un momento donde la sanidad brillaba por sus carencias era mucho más seguro beber vino que agua que no siempre estaba en buen estado. “Agua beba quien vino no tenga” y tantos otros refranes, vienen de esta época. El vino como bebida, no se le concibe la función de saciar la sed, sino que juega otro papel simbólico y real entre grupos. Y también, porque el vino, es parte de nuestra historia, de nuestra cultura… ¡y quién sabe de cuánta literatura!

En el la primera parte del Don Quijote de la Mancha, cuando ya tenemos a nuestro héroe armado caballero en el tercer capítulo, es descrito como éste bebe vino a través de una especie de “pajita” porque no puede quitarse la armadura. Delante de los mismos personajes de la escena causa estupor beber el vino así. Como lectores podemos observar que ya en esa época es considerado ridículo beber el vino de manera inadecuada. Hay ya una cultura de servicio del vino. El vino deja ser naturaleza para ser un producto que define la cultura popular. En el capítulo undécimo, dónde tiene lugar la cena con los cabreros, el vino es servido con una especie de cuerno que nos remite al mítico cuerno de la abundancia del que se nutrían los dioses. En esta imagen pastoril, la comunión de los comensales tiene como escenario la naturaleza y es acompañado por la presencia del vino La naturaleza nos da la uva pero es la mano del hombre la que lo convierte en vino. En el vino tenemos los cuatro elementos: la tierra de las viñas; el fuego, en el sol que hace madurar la planta; el aire que mueve las hojas de la parra y el agua del cual se alimenta. La viña es uno de los tres árboles arquetípicos del Mediterráneo y su tradición proviene, principalmente, de la agricultura, de los ritos paganos y del cristianismo. La Edad Media está preñada de toda esta tradición pagana-cristiana. Por eso lo encontramos en el paisaje bucólico los personajes se hermanan con el vino y cantan. En medio de los prados parece que el vino sabe mejor y la música es el arte dionisíaco por excelencia. Es en esta situación donde don Quijote le dice a su escudero que ha bebido más de la cuenta “… que bien se me trasluce que las visitas del zaque piden más recompensa de sueño que de música”; a lo que Sancho Panza, dando voz al folklore, responde: “A todos nos sabe bien, bendito sea Dios”. El vino tinto, por su color rojizo, ha sido asimilado como sangre divina. ¡El vino como sangre, aquí, es de gigantes! Pero sólo en la locura de los protagonistas. Como vemos en el treinta-y-cinco donde Don Quijote medio atormentado, lucha contra las vasijas de vino creyendo que son gigantes.

El vino ha sido utilizado a lo largo de la historia como medicina, como antibiótico, diurético y sobretodo como antídoto para la nostalgia. Por eso Don Quijote cree curarse con la pócima, que no es más que vino mezclado, como se bebía en la antigüedad, sobretodo en Grecia, con especies y rebajado con agua. A Don Quijote parece irle bien porque está convencido que este vino es mágico. Como al manchego le va bien, su escudero también lo prueba. ¡En el pobre Sancho el vino mezclado da un resultado desastroso! De este pasaje del capítulo diecisiete, deducimos que la concepción que se tiene del vino es psicológica y, por tanto, subjetiva. ¡Y que el vino mezclado erróneamente tiene resultados desastrosos! El vino que cura, si se bebe con mesura, pero que también es veneno si se abusa, es la doble cara de comportamiento social que tiene este alimento El vino dentro del imaginario social puede mostrarse como aquello fantástico, sagrado, ilusorio, mágico y/o utópico. En muchas fiestas populares el vino es crucial, ya sea como elemento trasgresor (bacanal) o como elemento unificador (comunión).

En el segundo libro de Don Quijote tenemos el pasaje más valioso para nuestra profesión: el bueno de Sancho haciendo de sumiller. En el capítulo anterior, su amo, le reconoció que a lo largo de sus aventuras, Sancho ha ido desarrollando su sabiduría. Y justo después vemos como Sancho Panza reconoce el vino de Ciudad Real y nos explica que su familia entendía de vinos “si tuve en mi linaje por parte de mi padre los dos más excelentes mojones que en luengos años conoció la Mancha”. Tal vez los griegos y romanos ya pensaron antes a las proporciones para mezclar el vino, pero encontramos en la figura del gordinflón de Sancho Panza, un sumiller en potencia “diéronles a los dos probar el vino de una cuba, pidiéndoles su parecer del estado, cualidad, bondad o malicia del vino”. El vino es un signo de elevación espiritual y cultural, en la época de Cervantes y cuatrocientos años más tarde, heredero de una filosofía ya anunciada en El Banquete de Platón, “porque vea vuestra merced si quien viene desta ralea podrá dar su parecer en semejantes causas.

BIBLIOGRAFIA CULTURA DEL VI

Miércoles, 21 de Mayo de 2008

SOCIOLOGIA
Le vin en fêtes, Marc Lagrange. Éditions Féret.
Vive y deja beber, Fernando Sánchez. Aragó
Los vinos, uso y protocolo. Dime lo quue bebes y te diré quien eres. Paz Ivison. Ediciones Temas de hoy.
Historia de la alimentación Mediterránea. César Aguilera. Editorial Complutense
Historia de la vigne et des vins dans le Monde XIXè-XX siècle.Ésditions Féret.
Le vin et les tours. Emile Peynaud. Dunod
El vino y su protocolo. “Guía del buen gourmet”. Bonvivant
L’Histoire du vin, une histoire de rites. Office Internacional de la vigne et du vin
Histoire social& culturelle du vin. Gilbert Gainer. Bordas cultures
Le civiltà del vino. Luigi Odello. AEB
Le vin face à la Mondialisation. Jean-Pierre Deroudille. Hachette
Le marketing du vin. Emmanuelle Rouzet. Gérard Seguin. Dunod

MITILOGIA DIONÍSIACA
Dioniso. Mito y Culto. Walter F.Otto. Siruela
Mito y Razón. Hans-Georg Gaadamer.
Le vin et les Divin. Jean-Robert Pitte
Le vin a travers les ages. Jean-François Gautier
El dionisismo en las bacantes. Mercedes Vílchez. Universidad de Sevilla

VI I LITERATURA
Il vino nella storia e nella lettteratura. Giusi Manardi e Pierstefano Berta. Edagricole
Le mémoire, la vigne et le vin. Gabriel Saad
Le Vin dans ses ouvres. Cepdivin
Le vin dans les texts sacres et les cultures mediterranéennes. Journées de Ribaute. Aude-France. Office Internatinal de la Vigne et du Vin
Brevario del vino. José Manuel Caballero Bornald. Mondadori Bolsillo.
El vi dels cíclops. Video 7è Cicle de Conferències U.R.V. Sr. Jaume Fuster

VI I ART
Il vino nell’arte. Edizioni BresciaLe vin au môyen-âge dans le bassin Méditerranéen. Office International de la Vigne et du Vin.

VI I CULTURA
Vino y cultura en la Edad Media. José Martín
Le vin et la culture européenne. Kounakon. Athènes 1991
Los vinos de España vistos por los viajeros europeos. Texto de Pedro Plasencia. Ministerio de Agricultura Pesca y Alimentación
Aproximación al vino: naturaleza y cultura. Lorenzo Martínez-Dueñas
L’imaginaire du vin. Editions JeanneLafitte.
Beber y saber. Luis Benito y García Álvarez. Alianza Editorial
VI EN LA GASTRONOMIA
La cocina del pensamieto. Joseph Muñoz Redón. RBA
Teoría elemental de la gastronomía. Juan Cruz Cruz. Eunsa
Un festín en palabras. Jean-François Revel. Tusquets

ENCICLOPEDIAS

“The new Sotheby’s wine enciclopedia”. Tom Stevenson
The Oxford companion to wine editado por Jancis obinson
New Encyclopedia of wine. Oz Clarkes

ESPECIALITZADES EN REGIONS
Making sense of Burgundy” Matt Kramer
The Bordeaux Atlas and encyclopedia of châteaux. Hubrecht Duijker
Bordeaux: a comprehensive guide to the wines produced from 1961 to 1997. Robert M. Parker
Finest Châteaux of Bordeaux and their wines” Clive Coats
Bordeaux and its wines. Charles Cocks.
Rhône Reinassance. Remington Norman
Le Montrachet. François Bazin
Romanée-Conti. Richard Olney.
The Wines of the Rhône Valley. Robert M. Parker
A wine and food Guide to the Loire. Jacqueline Friedrich
The wines of the Loire. Roger Voss
Chirtie´s World Encyclopedia of Chammpagne & sparkling Wine. Tom Stevenson
The wines of California. Stephen Brook.
Los vinos de España. Julian Jeffs. Editorial Blume.