LAS COSAS QUE NO CUESTAN PERO QUE CUESTAN

Un desayuno en la cama no cuesta nada. Las migas en las  sábanas son una excusa para lavarlas. Y el placer de levantarte sin despertador y tomar el café con leche tumbado con la prensa dominical es una experiencia que no tiene precio… Y aunque sea barato, a veces somos perezosos hasta para regalar momentos de felicidad. Al fin y al cabo, estas son las que cuentan y las que enriquecen la vida.

line-dotted

3 comentarios sobre “LAS COSAS QUE NO CUESTAN PERO QUE CUESTAN”

  1. Meri dijo:

    ¿Nadie desayuna en la cama?

  2. Smiorgan dijo:

    Yo ocasionalmente. Y suelo ser yo quien prepara y lleva ;)

  3. ari dijo:

    ¡el día que alguien me traiga el desayuno a la cama, me caso! :)

Deja un comentario